lunes, 13 de mayo de 2013

NO TENGÁIS MIEDO A LA TERNURA





¿Es la ternura un límite? ¿Es bajar la guardia y mostrarme vulnerable? Puede ser. Tal vez en nuestro mundo sea más prudente aislarse tras un muro de indiferencia, de frialdad, de distancia. Pero, en el evangelio, me invitas a aprender de Ti, Señor… Y te veo tocando a los heridos, acariciando a los leprosos, levantando del suelo a los caídos, riéndote en la mesa, rodeado de gente cercana. Te veo pasar el hombro por el brazo del amigo, consolar al que llora. Te veo mirando a la gente a los ojos y adivinándoles las heridas de dentro. Y entonces quiero ser como tú, Señor. Quiero abrir los brazos y la entraña, para hacer de mi vida un espacio de encuentro, de mis ojos un faro en la noche, de mi palabra un canto en la tormenta

Pastoral sj

1 comentario:

  1. Quiero estar cerca del que no sabe donde ir
    quiera dar esperanza al que está desorientado
    quiero disculpar al que se le ha ido la olla
    quiero acompañar, escuchar, mirar..
    quiero amar
    porque si no amo, simplemete dejo de ser persona.
    IRIS

    ResponderEliminar