jueves, 18 de septiembre de 2014

LAS SOMBRAS



Pasan los años y en la vida comienzan a aparecer sombras, dificultades… Que si me faltan personas queridas, que si empezamos a ver que los amigos van desapareciendo de la vida diaria por enfermedades, traslados a casas de los hijos porque no se valen bien, que si nos empiezan a fallar los oídos o la vista, o las piernas…
Y nos ponemos tristes.  Nos entra una especie de depresión y no queremos salir. Pero no olvidemos que cuando vemos sombras es porque nosotros estamos aquí.
Todas las cosas que nos suceden deberíamos ponerlas en positivo.
Los seres queridos que se han ido, están cuidándonos desde la casa del Padre. Los amigos que no salen porque empiezan a estar achacosos necesitan de nuestra visita, así que ya tenemos algo que hacer y si nos empiezan a doler algunas cosas hay que pensar que hay otras que no nos duelen.
No nos convirtamos en viejos cascarrabias, hagamos la vida agradable a los demás.
Un abrazo
Huellas

miércoles, 17 de septiembre de 2014

CORAJE


Hay que echarle ganas
salir de la apatía
vencer la comodidad
y salir al ruedo.

Caminar por lo andado es más fácil
explorar nuevos caminos es inquietante
pero necesario para vivir con ilusión.

La audacia de los cristianos es Jesús
volver a Él
beber del evangelio
eso es volver a las fuentes.


martes, 16 de septiembre de 2014

AQUÍ ESTOY, TÚ SABES CÓMO


 
 Molinaseca
  
Aquí estoy, Señor, a tu puerta,
  
entre estremecido y asustado,
  
aturdido y expectante;
  
sin saber cómo he llegado,
  
sintiendo que avivas, en mi corazón,
  
las cenizas del deseo y la esperanza
  
y despiertas, con un toque de gracia,
  
mis entrañas yermas.

  

Aquí estoy, Señor, a tu puerta,
  
con el anhelo encendido,
  
con el deseo disparado,
  
con los ojos atentos y los pies prestos,
  
aguardando lo que más quiero –tu abrazo-,

 luchando contra mis fantasmas y miedos,

 desempolvando mi esperanza olvidada,

 nuestras promesas y encuentros.


  
Aquí estoy, Señor, a tu puerta,
  
medio cautivo, medio avergonzado,
  
necesitado, enamorado…;
  
queriendo despojarme de tanta inercia y peso,

 rogándote que cures las heridas de mi alma

 y orientes mis puertas y ventanas

 hacia lo que no siempre quiero

 y, sin embargo, es mi mayor certeza.


  
Aquí estoy, Señor, a tu puerta,
  
¡Tú sabes cómo!.



Florentino Ulibarri.

lunes, 15 de septiembre de 2014

UNA ORACIÓN


Para todas las personas que viven con el agua al cuello

Cuando vi como hacías girar tus ojos saltarines supe que te gustaba bailar y ensayar pasos nuevos al ritmo de las antiguas músicas. Supe tantas cosas que llevabas escondidas que aún hoy no salgo de mi asombro. Guardaste la parte más bonita de ti.

No sé por qué decidiste esconder la carcajada y la ternura abierta, los deseos locos de empezar de nuevo y la ilusión libre por las cosas inesperadas.

Ayer, al despertarme, al buen Dios le hice una plegaria para tu corazón: “¡Qué vuelva el arco iris a salir para ella! ¡Qué vuelvan las ganas de vivir, de sentir, de amar, de abrazar, de cantar!”


Me pareció que El mismo me contestaba: ¡Concedido!

domingo, 14 de septiembre de 2014

VIVIR COMO VIVIÓ JESÚS

Monasterio de Samos

Exaltación de la Cruz
Evangelio de Juan 3, 13-17

         Dijo Jesús a Nicodemo:
         — Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.
         Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

El amor de Dios al hombre es tan grande que envió a su mismo Hijo. Jesús, se hizo hombre con nosotros y para nosotros. No hay nada mayor. Nada más generoso. Nada más humilde. Y de Jesús es de quienes nosotros nos enamoramos cuando tenemos fe.

Por eso el evangelio engancha, porque es el mismo Jesús quien nos ha elegido y somos sus hijos. Todo lo demás es accesorio. Y todo aquello que se aparte del evangelio, de Jesús, de cómo él vivió no es cristiano.

Tenemos que revisar nuestra vida a la luz del evangelio, de cómo vivió Jesús. Y Jesús, recordemos, estuvo al lado de los pobres, de los que  necesitados, de los que sufren, de los humildes…y escuchó, y perdonó y amó. ¿Y yo… y tu… y nosotros…?   


La oración, la regla de vida o la sentada pueden ser momentos idóneos para hacernos esa pregunta. ¿Mi vida se parece a la de Jesús? 

Quizás nos puedan ayudar estos versos de Pedro Casaldáliga:

DANOS TU PAZ

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha como una flor de fuego;
que rompe en plena noche como un canto escondido;
que llega en plena muerte como un beso esperado.

Danos la Paz de los que andan siempre
desnudos de ventajas
vestidos por viento de una esperanza núbil

Aquella Paz pobre
que ya ha vencido al mundo

Aquella Paz del pobre
que se aferra a la vida

Paz que se comparte en igualdad
como el agua y La Hostia.


sábado, 13 de septiembre de 2014

viernes, 12 de septiembre de 2014

DIOS ME QUIERE



No vamos a entender nada de las exigencias de Jesús, ni de ninguna de sus parábolas, ni siquiera de su propio modo de comportarse, si no partimos de que  el Reino es, antes que nada, recibir una  Buena, una estupenda  noticia.
La Estupenda Noticia es que no somos esclavos amenazados ni asalariados retribuidos o castigados. Somos Hijos, dueños, herederos, destinados a la Casa del Padre, encargados en esta vida de sus cosas, que somos ante todo sus hijos.
Esta Estupenda Noticia es que Dios no es una carga más, una amenaza, un Amo al que hay que pagar tributos. Dios es lo que necesito para vivir, para dar sentido a todo, para tener esperanza, para realizarme.
La respuesta a esta Gran Noticia es nuestro modo de vivir,  y su característica, la alegría, el entusiasmo que proporciona a toda la vida un marco de seguridad y responsabilidad que bien merecen el nombre de Estupenda Noticia porque se ha cambiado la esencia misma de nuestra relación con Dios: Dios no me acepta cuando soy justo y porque soy justo:Dios me quiere.

José Enrique Galarreta