jueves, 21 de agosto de 2014

IMAGINEMOS



Hace tiempo oímos una frase que nos permitió pensar en ella un largo rato. La frase decía: Imaginar es gratis y a veces aclara deseos que la realidad no nos permite de momento.
Cuántas veces imaginamos cosas bonitas que terminan por cumplirse, así que imaginemos una Iglesia donde no haya diferencias entre unos y otros, donde la mujer sea valorada igual que el hombre, donde no se eche la culpa a los sacerdotes de todo lo malo que tenemos y donde los sacerdotes, a su vez, permitan a los fieles opinar, actuar y decir lo que en cada momento sienten.
Imaginemos también cada uno de nosotros qué nos gustaría decir a la Iglesia sobre lo que debería cambiar en ella. Quizá nosotros podríamos empezar por pedirle que no tenga miedo a la ciencia, que acepte los avances que se van dando y que no se meta en nuevos líos al hablar de lo que no sabe o no es su materia.
Y vosotros ¿qué le pediríais? Esperamos vuestras sugerencias.

Huellas

miércoles, 20 de agosto de 2014

UNA GOTA DE AGUA



Una gota de agua…parece nada

Pero qué belleza contiene

Unida a otras gotas… es capaz de penetrar en lo que parecía impenetrable.

Una persona… qué poco parece

Pero ahí está todo.


Unida a los demás…es invencible. 

martes, 19 de agosto de 2014

¿ESTARÁ DIOS BROMEANDO?






Lo que Él me dijo sonriendo

no lo podía creer.

¿Estará Dios bromeando?

Es lo que queda por ver.

Porque, adivina adivinanza,

lo que le oí que decía

era más que una alabanza:

-Gracias, mi pequeña, gracias.

-¿Gracias? Pero ¿por qué, mi Señor?

-asombrada pregunté-.



-Gracias por lo que para mí eres

llueva mucho o haya sol,

gracias por aceptar mi amor,

gracias por de mí fiarte,

por dejar que yo te cuide

y que venga yo a ayudarte.



Gracias por dejarme tu carga,

tus fallos y todo eso.

Por dar lo pasado por ido,

y olvidar todo su peso,

creyendo que yo perdono

y nunca más lo recuerdo.



Gracias por darme gracias,

gracias por dormir tranquila,

y vivir con ilusión

lo ordinario de tus días.



Gracias por volver tu cara

y compartir tu sonrisa,

por entregar en mis manos

el futuro de tu vida.




Hna. Juana Metzner, M.M.

lunes, 18 de agosto de 2014

PONTE EN MANOS DE DIOS



Hay ocasiones en las que no encuentras salida, no sabes qué hacer.


Ponte en manos de Dios, Él te señalará el camino.

Donde no encuentras la puerta, Él te indica una ventana.

domingo, 17 de agosto de 2014

SINTAMOS A JESÚS EN NOSOTROS



Domingo 20º del Tiempo Ordinario
Mateo 15,21-28

Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Despídela, que viene gritando detrás de nosotros.» Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.» Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» «Sí, Señor -repuso ella-, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija.

La actitud de Jesús comienza desconcertando. No hace caso a la mujer, parece que se contraría por su petición. Pero ella no se resigna, insiste, pide a Jesús que le ayude. Primera consecuencia: a veces no entendemos qué hace Jesús, por qué no responde, por qué no atiende nuestras peticiones. Pero no podemos abandonar, no podemos marcharnos a la primera de cambio. Sabemos que Jesús está ahí, sabemos que nos escucha, es necesario insistir. Sin miedo, sin timidez. Pedir para nosotros y para los demás. Y ser consecuentes con esas peticiones   


Jesús atiende a tiempo nuestras peticiones. Como hizo con la mujer cananea. Insistió y Jesús curó a su hija. Hace falta fe. Confiar en Jesús es admitir que Él siempre lo hace bien, que no nos abandona, que está en nosotros. Aunque a veces no lo entendamos, aunque a veces no lo sintamos, aunque no responda a los tiempos que nosotros queremos. Jesús está en nosotros. Nos ha elegido como hijos suyos y sabemos que un padre no abandona a sus hijos, aunque no entendamos las cosas, aunque parezca como si Él no existiera. Jesús existe, está en nosotros. Es cuestión de fe. 

sábado, 16 de agosto de 2014

GRACIAS DIOS


La oración sabemos que es ese alimento que nos fortalece y nos da vida.
No requiere de muchas palabras.
Basta simplemente con decirle a Él: Gracias Señor.
Porque Él sabe todo de nosotros.
Ingenuos y torpes si creemos que podemos ocultarle algo.
Aquí estoy Señor: Gracias por este día.

viernes, 15 de agosto de 2014

HAY DESGARROS



Hay desgarros, hay dolor, hay sinsabores, hay sufrimiento…

Cuenta con ello. Pero no quieras quedarme en ellos… porque hay libertad, hay alegría, hay esperanza…


Cuando ayudamos a salir de esos desgarros… no hay quien nos pare.