martes, 1 de septiembre de 2015

LA VIDA NO PERMITE ENSAYOS



La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... 
Por eso, canta, ríe, baila, llora 
y vive intensamente cada momento de tu vida... 
...antes que el telón baje
y la obra termine sin aplausos. 

¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan
con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!
Ama por encima de todo,
ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo,
no ignores el hambre!
Olvida la bomba,
pero antes haz algo para combatirla,
aunque no te sientas capaz.

¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia,
y si, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti, 
no las repruebes.

¡Eh! Mira...
Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...
¿Para que tanta prisa? 
Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y
no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida,
siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta,
siente lo que hay dentro de ti.

Oye...
Escucha lo que las otras personas
tienen que decir, es importante.

Sube...
Haz de los obstáculos escalones
para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos
que no consiguieron subir
en la escalera de la vida.

¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.
Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes.



lunes, 31 de agosto de 2015

UN PAÍS RARO


¿Quién puede arreglarlo?
Vamos a mirar cada uno para sí
Desde el ejemplo

Será posible el cambio

Nota de la redacción. Este anuncio lo vimos por la ciudad paseando con los ojos abiertos.

domingo, 30 de agosto de 2015

POR EL CAMINO DE LA CONCIENCIA



Domingo XXII Tiempo Ordinario

Evangelio de Marcos 7, 1-8.14-15.21-23

En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir, sin lavarse las manos).
(Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse ante las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús:
¾ ¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?
Él les contestó:
¾ Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos».
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para ateneros a la tradición de los hombres.
En otra ocasión llamó Jesús a la gente y les dijo:
¾ Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del corazón del hombre salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.

Hoy el evangelio nos invita a lo auténtico, a lo que sale del corazón, a aquello que se hace por pura entrega y sin esperar nada. Jesús se enfada con aquellos que solo buscan el cumplimiento de la norma. Porque las normas son humanas y en cambio la propia conciencia viene de Dios. Duros palabras tuvo Jesús con los fariseos y eso que eran los mejores cumplidores de las leyes humanas. Pero sus leyes no convencían, porque estaban vacías, no tenían vida.

Hoy nos puede ocurrir lo mismo. Tenemos unas normas que nos dan seguridad y si las cumplimos estamos tranquilos. No es suficiente. En necesario entregarse a tope donde el corazón nos llama. Aquí no se trata de comportamientos para la galería. Nos jugamos la felicidad. Y eso es algo personal. Huyamos de aquellas normas que entorpecen las relaciones con  Dios y con los hombres. Nada puede interferir la relación personal con Dios y con los hombres. Podemos cumplir la norma y en el fondo ser envidiosos, ¿de qué nos sirve? De nada. Podemos aparentar muy pulcros y en el fondo estar sucios. ¿De qué nos sirve? De nada. Huyamos de juicios, de críticas, de celos, de envidias… porque nos hacen daño a nosotros y a los demás.


Invitamos a esa relación personal y sincera con Dios y con los hombres. Cuidar, proteger, empatizar, sonreír, acariciar. Este es el camino. El del samaritano.

Quizás nos pueda servir  “La oración del elefante” de la francesa Carmen Bernos Gasztold

¡Señor, aquí estoy: soy el Elefante!
Soy tu creación que te habla.

Me da un poco de vergüenza ser como soy.
Aunque es verdad que no es mi culpa cuando
Aplasto Tu Jungla con mis grandes pies.
Déjame ser cuidadoso y déjame pisar sabiamente.
Haz que cuide mi dignidad y mi equilibrio.
Y permite que sea un poco filósofo para que,
Esté donde esté,
Tenga entusiasmo y disfrute con las bondades
Que las cosas y la vida me ofrecen. Amén.

sábado, 29 de agosto de 2015

DEPÁRAME UN FUTURO




Depárame un futuro con tus manos.
No me importa el color, la arruga, el abandono.
Siento su sangre en río
canalizando al mundo.
De la historia y el miedo
van naciendo
como de ti los
años más ocultos.

Aquí tengo el atillo,
allá el sendero;
engánchame a la vida llanamente
y prepara en la noche,
un horizonte,
no importa de montaña o de vaguada…

¡Oh voz que atruena al mar
y entona coplas
con pájaros y niños de verano!
¿Ves que no sé?
Acércate tú al menos…
y acompaña.


Pedro Miguel Lamet, SJ.

viernes, 28 de agosto de 2015

BONDAD


No quieras cambiar a nadie
Ofrécete, no impongas
Escucha, no hables
Acompaña, no empujes
El otro tiene su ritmo.

Eso es bondad.

jueves, 27 de agosto de 2015

LAS CRÍTICAS




Qué frase mas cierta. Es verdad que siempre queremos caer bien y que lo que hacemos sea algo que los demás entienden. Pero lo cierto es que todos somos distintos y los que nos quieren no necesitan explicaciones de lo que hacemos porque son personas que confían en nosotros y no necesitan justificaciones a nuestros actos. Los que no nos quieren no van a creer nada de esas justificaciones porque están deseando criticarnos, y como el texto dice los estúpidos no las entienden.

Así es que amigos actuemos siempre con nuestra conciencia limpia y un corazón grande y no intentemos gustar a todos porque es imposible. Hasta a Jesús le criticaban, pero Él seguía haciendo lo que tenía que hacer.

Ah, y, sobre todo, no seamos nosotros los que critiquemos, eso si es mal asunto. Tengamos un corazón limpio y no veremos tanto mal a nuestro alrededor.

Un abrazo
Huellas

miércoles, 26 de agosto de 2015

EL AMOR DE PAREJA




Extracto de una charla de Eckhart Tolle


"¿Por qué nos volvemos adictos a otra persona?
La razón por la que la relación de amor romántico es
una experiencia tan intensa y universalmente perseguida
es que parece ofrecer la liberación de un estado
profundamente arraigado de miedo, necesidad, carencia
y falta de plenitud que es parte de la condición humana
en su estado no redimido o no iluminado".


Hay una dimensión física y otra psicológica en este estado. En el nivel físico, usted obviamente no está completo, ni lo estará nunca: es un hombre o una mujer, es decir, la mitad del todo. En este nivel, la añoranza de la plenitud -el retorno a la unidad- se manifiesta como una atracción entre el macho y la hembra, la necesidad del hombre de una mujer, la necesidad de la mujer de un hombre. Es un impulso casi irresistible de unión con la polaridad de energía contraria. La raíz de este impulso es espiritual: la añoranza del fin de la dualidad, un retorno al estado de plenitud

La unión sexual es lo más cerca que usted puede estar de este estado en el plano físico. Por eso es la experiencia más profundamente satisfactoria que puede ofrecer el reino físico. Pero la unión sexual no es más que un atisbo fugaz de la plenitud, un instante de bienaventuranza. Mientras se busque inconscientemente como un medio de salvación, usted está buscando el fin de la dualidad en el nivel de la forma, donde no puede encontrarse. Usted recibe un atisbo tantálico del cielo, pero no se le permite habitar allí y se encuentra a sí mismo de nuevo en un cuerpo separado. 

En el nivel psicológico, la sensación de carencia y de falta de plenitud es, acaso, aún mayor que en el nivel físico. Mientras esté identificado con la mente, usted tiene un sentido de sí mismo derivado del exterior. Es decir, usted obtiene el sentido de quien es de cosas que, en última instancia, no tienen nada que ver con quien usted es realmente: su papel social, las posesiones, la apariencia externa, los éxitos y fracasos, los sistemas de creencias, etc.

Este ser falso, elaborado por la mente, el ego, se siente vulnerable, inseguro y siempre está buscando cosas nuevas con las cuales identificarse para que le den una sensación de que existe. Pero nada es suficiente para darle una realización duradera. Su miedo y su sentido de carencia y necesidad permanecen.

Pero entonces llega esta relación especial. Parece ser la respuesta a todos los problemas del ego y llenar todas sus necesidades. Al menos así parece al principio. Todas las demás cosas de las que usted derivaba su sentido de sí mismo antes, ahora se vuelven relativamente insignificantes. Usted tiene ahora un solo punto focal que las reemplaza a todas, da sentido a su vida, y a través del cual usted define su identidad: la persona de la que está «enamorado».

Ya no es un fragmento desconectado en un universo carente de afecto, o eso parece. Su mundo ahora tiene un centro: el amado. El hecho de que el centro esté fuera de usted y que, por lo tanto, usted todavía tenga un sentido de sí mismo derivado del exterior, no parece importar al principio. Lo que importa es que los sentimientos subyacentes de no plenitud, miedo, carencia y falta de realización, tan característicos del estado egotista, ya no están ahí. ¿O sí? ¿Se han disuelto o continúan existiendo bajo la feliz realidad superficial?

Si en sus relaciones usted experimenta «amor» y su contrario -ataque, violencia emocional, etcétera-, es probable que esté confundiendo el apego del ego y la dependencia adictiva con el amor. Usted no puede amar a su pareja un momento y atacarla al siguiente. El verdadero amor no tiene contrario. Si su «amor» tiene un contrario, entonces no es amor sino una fuerte necesidad del ego de un sentido más profundo y completo de sí mismo, una necesidad que la otra persona llena temporalmente. Es el sustituto del ego para la salvación y, por un corto tiempo, casi se siente como la salvación. 

Pero llega un punto en el que su pareja actúa de forma que deja de llenar sus necesidades, o más bien las de su ego. Los sentimientos de temor, dolor y carencia, que son una parte intrínseca de la conciencia egotista pero que habían sido ocultados por la «relación amorosa», ahora salen a la superficie. Igual que con cualquier otra adicción, usted está en un punto alto cuando la droga está disponible,pero invariablemente llega un momento en que la droga ya no le hace efecto.Cuando vuelven a aparecer esos sentimientos dolorosos, usted los siente incluso con más fuerza que antes, más aún, ahora percibe a su pareja como la causa de esos sentimientos. Esto quiere decir que los proyecta hacia afuera y ataca al otro con toda la violencia salvaje que es parte de su dolor. Este ataque puede despertar el dolor de la pareja y ésta puede contraatacarlo. En ese punto el ego todavía espera inconscientemente que su ataque o sus intentos de manipulación sean suficiente castigo para inducir a su pareja a cambiar su conducta, de modo que pueda usarla de nuevo como protección de su dolor.

Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto -alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o una persona- usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor. Por eso, después de que la euforia inicial ha pasado, hay tanta infelicidad, tanto dolor en las relaciones íntimas. Ellas no producen dolor o infelicidad, simplemente sacan a la luzel dolor y la infelicidad que ya hay en usted. Toda adicción hace eso. Toda adicción llega a un punto en el que ya no funciona para usted y entonces usted siente el dolor más intensamente que nunca.

Esa es una de las razones por las que la mayoría de las personas están siempre intentando escapar del momento presente y buscando algún tipo de salvación en el futuro. Lo primero que podrían encontrar si enfocaran su atención en el Ahora es su propio dolor y eso es lo que temen.

¡Si supieran lo fácil que es acceder en el Ahora al poder de la Presencia que disuelve el pasado y el dolor, a la Realidad que disuelve la ilusión!

¡Si sólo supieran cuán cerca están de su realidad, cuán cerca están de Dios!

Evadir las relaciones en un intento por evitar el dolor no es la solución tampoco. El dolor está ahí de todos modos. Es más probable que tres relaciones fallidas en tres años lo obliguen a despertar, y no tres años en una isla desierta o aislado en su habitación. Pero si pudiera traer intensa presencia a su soledad, eso también funcionaría para usted.