jueves, 30 de octubre de 2014

NUESTRO DIOS





Encontramos a menudo a personas agobiadas por las cargas que según dicen, la religión les imponen y a veces no sabemos cómo ayudarlas.
Lo que si les decimos, y os decimos a todos los que nos leéis, es que están creyendo en un Dios que no existe.
Nuestro Dios  es alguien que nos libera, que nos quita los fardos pesados y que nos abraza continuamente. ¿Qué imagen tenemos de Dios?
Tenemos que matar esos dioses que no lo son, que son normas que el auténtico Dios no quiere.
Es verdad que a veces la ayuda a los otros o el dominio de nuestros defectos es costoso, pero siempre es liberador. Creamos en el Dios del amor, no en el dios del temor.
Os queremos
Huellas


miércoles, 29 de octubre de 2014

SANTA TERESA DE JESÚS SIGUE SIENDO ACTUAL

Eucaristía inauguración V Centenario nacimiento Santa Teresa, presidida Ricardo Blázquez


Ya  estamos metidos en el  "año teresiano" con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. De manera oficial se inauguró el 15 de octubre de 2014, pero será el 28 de marzo cuando se conmemore exactamente. Desde diversas instituciones religiosas y civiles se están llevando a cabo innumerables actividades y programaciones para esta celebración tan importante.

Santa Teresa nació en una época en la que a la mujer solo por el hecho de serlo no se le tenía en cuenta. Ella sufrió mucho por el dolor de los hombres y mujeres, pero con la ayuda de su fe en Cristo, fue capaz, a través de sus obras, de provocar un cambio que ha llegado hasta nuestros días a través de sus libros, cuyo contenido se sigue leyendo quinientos años después. Se han traducido a muchos idiomas, ya que su mensaje de amor ha conquistado a millones de personas. Entre sus obras más importantes destacan:

Misericordias del Señor: En él quiso dejar constancia de lo maravilloso que es experimentar a Dios, si el alma está dispuesta para este encuentro tan importante.

Camino de Perfección: Describe el itinerario espiritual como un camino, que es el de la oración y la contemplación. Para llevar a cabo este camino hace falta tener varias virtudes, entre las que destaca el amor y la humildad.

Libro del Castillo Interior o Las Moradas: Se trata de su obra más importante, donde deja constancia de su experiencia espiritual que nace de haber descubierto que Dios vive en lo hondo del alma de cada uno. Nos invita a profundizar cada vez más adentro hasta llegar al Amor sin límites; y que a la vez, para tenerlo, es necesaria una entrega generosa como señal de la autenticidad del encuentro.

Las Fundaciones: En este libro cuenta la historia anecdótica externa y personal de los monasterios que fundó.

José Luis y Sofía

martes, 28 de octubre de 2014

EDIP X JORNADAS




El pasado fin de semana participamos en las X Jornadas de Edip en las Esclavas de Cristo Rey de la calle Arturo Soria de Madrid.
Ya de vuelta a casa vamos a intentar hacer una rápida valoración de las mismas para ampliarla con más detenimiento en el próximo boletín.
El viernes 24, después de la acogida (por cierto allí estaba todo el nuevo equipo de la Súper Región de España)  y la cena, los coordinadores súper regionales de EDIP nos hicieron la presentación de las Jornadas y de lo que en ellas íbamos a tratar.
Realmente el día fuerte fue el sábado 25, comenzando con la charla del consiliario  de Edip de la súper región, con el título: “Sal de tu tierra: misión de los Edip”. Se hicieron hasta tres sesiones de trabajo por grupos mixtos, se habló sobre el cambio de los cuadernillos de pilotaje, se presentaron tres experiencias sobre difusión, información y pilotaje, se hizo la foto de grupo, la puesta en común, una vigilia de oración y, ¡cómo no! una velada festiva. A las doce para la cama (menos mal que se retrasaba una hora los relojes).
El domingo, después de la oración y el desayuno nos informaron los “jefes” de la súper región de las ideas que piensan poner en marcha, así como los coordinadores Edip y los Ens jóvenes. Acto seguido tuvimos una reunión por regiones. La Eucaristía estuvo preparada por nuestra región y terminamos con la comida y las correspondientes despedidas hasta el próximo año. 
Mereció la pena. Los EDIPs se mueven. Pregunten.   

Elvi y Viti
Coordinadores Edip Sector León









lunes, 27 de octubre de 2014

YO TUVE QUE ACEPTAR




Yo tuve que aceptar, que mi cuerpo nunca sería inmortal, que él envejecería y un día se acabaría.  Que somos  hechos de  recuerdos y olvidos; deseos, memorias, residuos, ruidos, susurros, silencios, días y noches, pequeñas historias y sutiles detalles.

Tuve que aceptar que todo ello es pasajero y transitorio.
Y tuve que aceptar, que yo vine al mundo para hacer algo por él, para tratar de dar lo mejor de mí, dejar rastros positivos de mis pasos, en el momento de partir.

Yo tuve que aceptar que mis padres no durarían para siempre, y que mis hijos poco a poco escogerían sus caminos y proseguirían ese camino sin mí.
Y tuve que aceptar que ellos no eran míos, como suponía, y que la libertad de ir y venir, es un derecho de ellos también.

Yo tuve que aceptar que todos mis bienes me fueron confiados en préstamo, que no me pertenecían y que eran tan fugaces como fugaz era mi propia existencia en la tierra.
Y tuve que aceptar que los bienes quedarían para uso de otras personas cuando yo ya no esté por aquí.

Yo tuve que aceptar que barrer mi acera todos los días no me daba ninguna garantía de que ella era propiedad mía, y que barrerla con tanta constancia era apenas un fútil alimento que me daba a mí la ilusión de poseer.

Yo tuve que aceptar que lo que yo llamaba “mi casa” era sólo un techo temporal, que un día  más, un día menos, sería el abrigo terrenal de otra familia.
Y tuve que aceptar que mi apego a las cosas, sólo apresuraría aún más mi despedida y mi partida.

Yo tuve que aceptar que los animales que quiero, y los árboles que yo planté, mis flores y mis aves, eran mortales. Ellos no me pertenecían.
Fue difícil, pero yo tuve que  aceptar.

Yo tuve que aceptar mis fragilidades, mis límites, y mi condición de ser mortal, de ser efímero, de ser pasajero.
Yo tuve que aceptar para no perecer.

Yo tuve que aceptar que la vida siempre continuaría conmigo o sin mí, y que el mundo en poco tiempo me olvidaría.
Humildemente confieso que tuve que librar muchas guerras dentro de mí.

Yo me rendí y  acepté  lo que  tenía que aceptar.
Aceptar  para dejar de sufrir, para lanzar fuera mi orgullo y mi prepotencia y para volver a la simplicidad de la naturaleza, que trata a todos de la misma manera, sin favoritismos.

Y tuve que aceptar que no sé nada del tiempo y que es un misterio para mí.  Que no comprendo la eternidad y que nada sabemos sobre ella.
¡Tantas palabras escritas desde el principio, tanta necesidad de explicar, entender y comprender éste mundo y la vida que en él  vivimos.

Yo tuve que desarmarme y abrir mis brazos para  reconocer la vida como es, que todo es transitorio, y que sólo funciona mientras estemos aquí en la tierra.
¡Eso me hizo reflexionar y aceptar, para alcanzar la paz tan soñada!


Silvia Schmidt

domingo, 26 de octubre de 2014

AMAR, ESO ES TODO


Domingo XXX Tiempo Ordinario
Evangelio de Mateo 22, 34-40

         En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:
         – Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
         Él le dijo:
         – «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser». Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

         Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.

Son palabras del mismo Jesús: amar a Dios y amar a los demás. Ahí está todo.

Más aún, no hay separación entre Dios y los demás porque todo es uno y todos estamos dentro de esa unidad. Dios no es alguien fuera y ajeno a nosotros. Dios es alguien que está en nosotros y amando a los demás le amamos a Él. Ni siquiera es posible amar a Dios sino es a través de la creación y muy especialmente de los hombres. Desconfiad de aquellos que dicen que rezan a Dios y no aman a los hombres. Desconfiad de quienes dicen amar a la Iglesia y no son capaces de parar a escuchar a los demás, quizás porque van a rezar a la Iglesia. Desconfiad de quienes son muy cumplidores de los preceptos legales católicos, pero no tienen misericordia.

Amar no es una ilusión ni es algo a lo que aspiramos ni es fundamentalmente un acto de voluntad. Amar es vivir en la consciencia de que todos somos uno en Dios. Cuando nos demos cuenta de ello, amar será lo natural porque nadie, en su sano juicio, quiere el mal para sí mismo. Cuando lleguemos a sentir esa realidad el amor será completa donación.

No son palabras. No es teoría. Es comprensión de nuestra verdadera naturaleza: seres creados a imagen de Dios, por tanto nacidos para amar.

Ahí está todo: en amar. Ahí está toda la ley y toda la revelación. Cristo, lo asumió de tal manera, que murió por amor. ¿Y nosotros? Podemos hacer lo mismo.  

Con las palabras de Pablo Neruda, todos estamos en este mundo para amar:

 TODOS VIVIMOS EN LA TIERRA

Todos
vivimos en la tierra
bajo los mismos bosques,
sobre la misma arena.
No podemos
contrariar al otoño,
o luchar
contra la primavera,
tenemos
que vivir
sobre las mismas olas.
Son nuestras, de los hombres,
de los niños.
Todas
las olas
no tienen sello alguno,
ni la tierra
tiene sello, por eso
hombres de tantas razas y regiones
en esta época
de la fertilidad, de los destinos
y de las invenciones,
podemos descubrir
el gran amor
e implantarlo

sobre los mares y sobre la tierra.

sábado, 25 de octubre de 2014

¿POR QUÉ LLORAS?


                                                         

“Todo lo que ves tiene sus raíces en un mundo invisible.

Las formas cambian,
y aun así la esencia permanece igual.

Cada vista maravillosa se desvanecerá,
cada palabra dulce desaparecerá.

¡Pero no te descorazones!
La fuente de la que procede es eterna,
creciendo, sacando nuevas ramas,
dando nueva vida y nuevas alegrías.

¿Por qué lloras?

La fuente está dentro de ti,
Y el mundo entero está surgiendo de ella”.
                        


Rumi (poeta y místico sufí, siglo XIII)

viernes, 24 de octubre de 2014

DESDE EL CAMPANARIO



SAAH EXCO

Sólo tenía 10 años, vivía en África y no tenía a nadie, su familia murió por el virus del ébola. 3700 niños están en parecida situación, ésta es la cruda realidad; algunos rechazados porque están contagiados y otros rechazados por miedo al contagio.

Saah Exco murió solo, tirado en la calle, después de que varios hospitales se negaran a cuidarle.

¿Se puede comparar la vida de un niño con la de un animal…?

Almudena

Nota de la redacción. Hoy se une a este blog una nueva colaboradora. Bienvenida Almudena. Lo hace con una noticia de plena actualidad. Toca la realidad de los más débiles. Lo hará "Desde el campanario". Como personas, cristianos y equipistas algo se está esperando de nosotros. Gracias Almudena y larga vida en esta página.