viernes, 27 de febrero de 2015

AMAR Y USAR


¿Será así?
¿Es así en mi caso?
¿Es así en tu caso?
Por encima de las cosas
Siempre están las personas


jueves, 26 de febrero de 2015

LA CUARESMA




Estamos en Cuaresma y a veces pensamos que es una época triste. Es momento de preparación para la Semana Santa, de oración, de sacrificios…
Pero lo mejor es pensarlo en positivo. Nos estamos preparando para la Pascua, que es alegría, paz, esperanza. Y lógicamente para esto hemos de ponernos nuestras mejores ropas, quitar todas las manchas de nuestro interior, ir a la peluquería, en fin todas esas cosas que hacemos cuando vamos a una celebración, por ejemplo a una boda.
Visto así no suena triste, aunque cueste algún esfuerzo. Si voy a la peluquería, me tiran del pelo, me dan sesiones de calor con el secador, pero luego me veo estupendamente. También en la vida, es la Cuaresma necesitamos algún sacrificio para estar mejor interiormente.
Ánimo amigos, oremos más, amemos más, acerquémonos más a los demás, sonriamos más… en fin hagamos que la vida de los demás sea más feliz y llegaremos bien arreglados para celebrar la Pascua de Resurrección
Un abrazo
Huellas


miércoles, 25 de febrero de 2015

LA VERDADERA IDENTIDAD


Todo es unidad
Dios lo abarca todo
Todos entramos dentro de Él
Pero cada uno es totalidad en un instante
Porque cada uno es único e irrepetible.
¡¡Qué grandeza!!

martes, 24 de febrero de 2015

GESTOS DE AMOR



Cada día es nuevo: en propósitos, en querer hacer, en entrega. También en rabia, sin sabores, tristezas. Estamos en cuaresma. ¿Por qué no te propones un gesto cada día o cada semana? Aquí te presentamos algunos. Pueden servirte para tu regla de vida. Elige tu lo que más te venga bien.

1. Sonreír ¡Un cristiano siempre es alegre!
No nos damos cuenta pero cuando sonreímos aligeramos la carga a quienes nos rodean. Cuando vamos por la calle, en el trabajo, en la casa, en la universidad. La felicidad del cristiano es una bendición para los demás y para uno mismo. ¡Quién tiene a Cristo en su vida no puede estar triste!

2. Dar las gracias siempre (aunque no "debas" hacerlo).
Nunca te acostumbres a recibir porque lo necesitas o porque tienes "derecho a". Todo lo recibes como un regalo, nada te "lo deben" aunque hayas pagado por ello. Da siempre las gracias. Es más feliz quien es agradecido.

3. Recordarle a los demás cuánto los amas.
Tú sabes que los amas ... ¿y ellos? Las caricias, los abrazos y las palabras nunca sobran. Si Jesús no se hubiera hecho carne, nosotros jamás habríamos entendido que Dios es Amor.

4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.
Seguro es quien abre la puerta, quien limpia, quien contesta las llamadas. Lo ves a diario y al saludarlo le recuerdas que es importantísimo lo que hace. Tanto tu trabajo como el de él/ella se hace más a gusto si le haces ver que es valioso para otros, que su presencia cambia las cosas.

5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.
¿Qué puede hacernos más humanos que saber escuchar? Cada historia que te cuentan te une más con el otro: sus hijos, su pareja, la jefa, el profesor, sus preocupaciones y alegrías ... tú sabes que no sólo son palabras, son partes de su vida que necesitan ser compartidas.

6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.
¿Qué más podemos decir? No importa si es un problema de matemáticas, una simple pregunta o alguien que tiene hambre ¡jamás sobra la ayuda! Todos necesitamos de los demás. Aunque suelas ayudar, recuerda que tu también eres necesitado.

7. Levantarle los ánimos a alguien.
Sabes que no anda bien o nada bien y no sabes qué hacer. Decides sacarle una sonrisa para hacerle saber que no todo es malo. Siempre es bueno saber que hay alguien que te ama y que estará siempre a pesar de las dificultades.

8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
Solemos callarnos lo que nos gusta y nos alegra de los demás: sus éxitos, sus cualidades, sus buenas actitudes. Simples frases como "¡Felicidades!", "Me alegro mucho por ti" o "Ese color te queda muy bien" le han hecho el día a tu compañero y nos ayudan a vernos entre nosotros como Dios nos ve.

9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.
¿Te has imaginado alguna vez que tu playera favorita de cuando tenías 17 años, ahora es la playera favorita de una adolescente que no tiene mucho que ponerse? Si eres hermano mayor, lo sabes. Por eso es bueno acostumbrarnos a valorar lo que tenemos y si tenemos más de lo que necesitamos, regalarlo nos ensancha el corazón y protege del frío a otro.

10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.
Esto se vive en las familias: cuando uno descansa otro trabaja. Nada más hermoso que saber que alguien más ya comenzó a hacer algo que necesitabas por ti o que siempre puedes pedir ayuda. Cuando nos ayudamos mutuamente a llevar las responsabilides diarias la vida es más llevadera.

11. Corregir con amor, no callar por miedo.
Corregir es un arte. Muchas veces nos encontramos en situaciones que no sabemos manejar. El mejor método es el amor. El amor no sólo sabe corregir, sino que sabe perdonar, aceptar y seguir adelante. No tengas miedo de corregir y ser corregido, eso es una muestra que los demás apuestan por ti y quieren que seas mejor.

12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.
Sabes lo que le gusta mejor que nadie, ¿por qué no aprovechar eso? Nada se disfruta más que aquello que es dado con amor, él se gana unos minutos de descanso y tú una sonrisa auténtica. Salir de uno mismo y pensar en los demás siempre es mejor y alegra el corazón.

13. Limpiar lo que uso en casa.
Si vives con tu familia o ya vives fuera de casa, sabes lo importante que es recoger y limpiar lo que usas. Hay una voz dentro de ti que te dice que deberías ayudar un poco más de lo que quisieras... Y sorprendentemente te sientes muy bien de hacerlo.

14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.
De chiquitos lo hacíamos, ¿porqué no hacerlo ahora? Ayudarle a alcanzar el transporte, a cargar sus maletas, a cruzar la calle o regalarle unas monedas para que pueda pagar. Esos detalles nunca se olvidan. Eres el extraño que aún cree en la humanidad.

15. Llamar por teléfono a tus padres.
Ahora tú vives solo, te mueves solo y quizá hasta tienes tu propia familia. Sin embargo, tus padres aún se conmueven cuando les haces saber que piensas en ellos. Estar atentos a lo que necesitan o simplemente saber cómo están es algo que no te cuesta mucho y es un gesto enorme de gratitud.


Tomado de religionenlibertad

lunes, 23 de febrero de 2015

CON LA CARA BONITA


LA VOCACIÓN A LA SANTIDAD DEL MATRIMONIO ENS EN X MANDAMIENTOS


LECCIONES PARA CAZAFANTASMAS

El viernes por la tarde, en el salón de la parroquia de El Salvador el Padre Miguel de la Mata (franciscano, de León, residente en Coruña), nos aportó, en una magnífica charla, los diez mandamientos para la santidad en los matrimonios ENS. O dicho de una manera  más desenfadada: lecciones para cazafantasmas.

Comenzó su disertación con una afirmación sorprendente: “la santidad es un cuento…y vosotros sois los héroes”. Es un cuento porque es lo más bello que podemos ir creando, y nosotros somos quienes tenemos que ir viviéndolo. Por tanto, vamos a ponerle una cara bonita.  

1.- “Amaréis a Dios y a los demás y al Movimiento sin que se note demasiado”. Con humildad, reconociendo nuestras debilidades pues bien las conocen Dios y los demás. Contra el fantasma de la vacía verborrea.

2.- “No usarás palabras en vano”. Estamos acostumbrados a hablar y hablar, somos expertas en decir y decir. Sobran muchas palabras. Se trata de poner corazón sobre todo. Contra el fantasma de la vacía verborrea.

3.- “Santificarás también el compromiso cotidiano”. Vivimos cada momento, cada día. No se trata de solo los momentos más importantes. Es el día a día lo más importante.  Contra el fantasma del vértigo espiritual.

4.- Honraréis siempre vuestras raíces. No podemos perder la referencia de Cristo. Tenemos que beber del evangelio. Ahí están las raíces, las fuentes verdaderas. Es el Señor. Contra el fantasma del cristianismo emocional.

5.- No matarás por exceso. Cada cual tiene su ritmo. Fíjate en el tuyo y no pretendas imponerlo a los demás. Contra el fantasma de la inflación pastoral.

6.- No cometerás actos impersonales. Lo más importante es la persona. Ponte en el lugar de ella, escúchala, acompáñala. El matrimonio y los hogares son laboratorios de ternura. Contra el fantasma de la cardio-esclerosis.

7.- No robaréis la esperanza. No podemos ser profetas de calamidades. No sirve de nada estar todo el día quejándose. Empieza por ti mismo, ahí tienes la mayor tarea. Somos los que somos y con nuestras debilidades. Contra el fantasma de la escasez y el abismo generacional.

8.- no confundiréis la debilidad con la autenticidad. Sabemos de nuestras limitaciones, de que hacemos las cosas mal muchas veces, pero queremos buscar la verdad, y la verdad está en el Señor. Contra el fantasma de la apariencia.

9.- No pondréis la luz debajo del celemín. Quitemos los miedos, contamos con Dios, vayamos por la vida dando luz, comprometidos. Contra el fantasma del miedo escénico.

10.- Atreveos a ser padre-madres. Sabéis que el padre y la madre ponen todo lo que tienen, su vida entera para educar a sus hijos, no se echan para atrás, porque saben que es su responsabilidad y lo hacen con agrado. Eso es lo que tenemos que vivir. Contra el fantasma de las pertenencias débiles.

Recién caído del cielo (el día anterior había llegado de Roma) allí se presentó con su cara bonita (sonriendo) el bueno del Padre Miguel. Su espontaneidad, su buen decir, su exposición amena, su doble intención en algunas de sus palabras y expresiones hicieron de su exposición una magnífica lección de los diez mandamientos en un matrimonio ENS. Vamos a ver si somos capaces de cazar esos fantasmas que nos apartan de vivir el evangelio. Si somos capaces de hacerlo así, os garantizamos la felicidad, o dicho en un lenguaje más cristiano, el cielo, que está por aquí.


Gracias Padre Miguel. Estupendo. Vamos a ir por la vida con la cara bonita. 

H Y MN 

domingo, 22 de febrero de 2015

CUARESMA: DETENERSE, PENSAR, SENTIR Y CONTEMPLAR


Domingo I de Cuaresma
Evangelio de Marcos 1, 12-15

         En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto.
         Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre las fieras y los ángeles le servían.
         Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
         — Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia.



Acabamos de estrenar el tiempo de cuaresma. Un periodo para detenerse, pensar, sentir, contemplar.

Detenerse. Puede que vayamos corriendo a hacer mil cosas. Es el tiempo de parar. Estate quieto. Busca el reposo. Sosiégate. Disfruta de estar quieto.

Pensar. Cuando ya hayas parado, piensa un rato, dedica un tiempo a pensar. Te formulo unas preguntas que te pueden ayudar. ¿Estoy contento con mi vida? ¿Qué echo en falta? ¿Qué tengo que corregir? ¿Qué hago bien?

Sentir. Es el tiempo del corazón. Déjate sentir. ¿Qué te sale del ama? Amor, cariño, indiferencia, tristeza, rabia. Oye tu corazón. Verbaliza tu sentimiento. Este nunca miente. Estás a solas. No te engañes. 


Contemplar. Cuando te hayas detenido, hayas pensado y te hayas expresado tus sentimientos –para ti- es el tiempo de la contemplación. Mira a Dios, siéntele, háblale, escúchale, estate en silencio. Nota su presencia. Su cercanía. Su cariño. Siéntete acurrucado por él. El ya sabe cómo estás, qué te pasa. Para de hablar. Escucha. Estate en silencio. Hoy te dice: está cerca el Reino de Dios, cree en mí. Eso es todo. Ahí está el cielo.

sábado, 21 de febrero de 2015

TERNURA



Deja que la ternura y la compasión salgan a través de tus sentidos.

A través de tus manos, tocando y acariciando;
a través de tus ojos, mirando con alegría y ternura;
a través de tus oídos, escuchando los gritos y súplicas;
a través de tu boca, dialogando y guardando silencio;
a través de tus pies, acercándote a quienes te necesitan...


Florentino Ulibarri