martes, 14 de octubre de 2014

JESÚS: CON TU CRUZ TE DEJO, COBARDEMENTE ME ALEJO

  


Me resisto,

Jesús, a echarte una mano.

Carga con la Cruz, Tú, Cristo.

Pereza es y cobardía

del pobre hombre que soy.

Aunque estoy

decidido, cada día,

a ser mejor, a ayudar

al Cristo que es cada hermano,

es en vano:

nunca sé cómo empezar.

Ahora, luego, mañana…

¡Qué desgana!

Falta fuego

que avive mi corazón.

Siento pena, compasión;

pero luego

me falta la decisión.

Es tan duro

tu madero,

Señor, que alargo el momento

de ayudarte a soportarlo

y aliviar tu sufrimiento.

¡Cómo quisiera abrazarlo

y alzarlo

sobre mi debilidad!

Mas mi pobre humanidad

se resiste a levantarlo

y te dejo

a solas con tu amargura.

Y me alejo.
Jesús Arcensio


lunes, 13 de octubre de 2014

AQUÍ Y AHORA


Podemos planificar grandes cosas
programar proyectos magníficos
ilusionarnos con grandes ideales
imaginar un mundo mejor.

Pero que no sea olvidando el aquí y el ahora

Vivir es entregarse en cada momento
ver a cada persona que se cruza con nosotros
escuchar a quien quiere contarnos
sentase a compartir

Porque no se nos puede olvidar el aquí y el ahora
Porque la vida es presente. 
Ama ya, ama ahora.

domingo, 12 de octubre de 2014

DIOS NOS INVITA

arropados y juntos se está mejor


Domingo XXVIII Tiempo Ordinario
Evangelio de Mateo 22, 1-14

         En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo:
         El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran:
— Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto, Venid a la boda.
         Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados:
         — La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.
         Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.
         Cuando el rey entró a saludar a los comensales reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
         — Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?
         El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros:
         — Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos.

Con independencia de la explicación que se da a estas dos parábolas ( se viene diciendo que la primera viene a significar que el pueblo elegido –el pueblo judío- era el invitado a la boda –a seguir a Jesús, el Hijo de Dios- pero no quisieron ir, es más le mataron; por este motivo –aquí viene la segunda parábola- Dios invita a los extraños que aparecen por el camino, son todos los demás que no eran el pueblo elegido, pero alguien que acude no va preparado a esa boda -a ese encuentro con Jesús-, y por ese motivo le echan de la boda con esa amenaza que hace temblar), nosotros nos preguntamos qué aplicación tienen a nuestra vida personal, de matrimonio y de equipistas cristianos.


Creemos que nos está diciendo fundamentalmente dos cosas. Una, que la invitación a seguir a Jesús es para todos, también para nosotros. Dios nos invita. Dos, somos libres de acudir, pero no podemos ir de cualquier manera, porque acudir a su llamada es hacer lo que Él mismo hizo, que no fue otra cosa que estar entre la gente para participar de sus mismos problemas. Los cristianos no somos más listos que los demás, lo que somos es más felices porque sabemos que ir de la mano de Jesús es vivir el Reino de Dios aquí. El Reino de Jesús no es un precio a nuestros actos, es un camino que se puede comenzar a andar ya, ahora mismo. Desde los ENS podemos andar ese camino.

sábado, 11 de octubre de 2014

SER FELIZ


Gracias Señor por la espontaneidad de los niños
Tu querías que estuvieran a tu alrededor

¡Ser feliz! Eso es todo
Y para que sea todo
Solo hay un misterio:
entregarse uno mismo.

Ahí está clave: ser como niños.

viernes, 10 de octubre de 2014

LA MUERTE DEL YO

morir y nacer

“La muerte mística es la muerte del yo, y ese yo es el que las personas no quieren soltar. En occidente nos hemos identificado de tal manera con nuestro yo que lo equiparamos a la vida y deseamos perpetuarlo; en eso parece consistir el pecado original: haber creído poder ser «como Dios» con este yo.

Ese yo no es más que el punto de cruce de nuestras fuerzas psíquicas que se nos presenta como independencia. Es una ilusión sin más y se trata simplemente de desprenderse de ella.

El yo no es más que un pequeño disco que flota sobre nuestra consciencia; un órgano de ella, pero se comporta como si fuera el soberano y, por ello, se encuentra en una lucha constante con la profundidad de nuestro ser. La actividad de este yo aparentemente autónomo y el egocentrismo resultante constituye la verdadera enfermedad de nuestro tiempo, sobre todo en occidente; se la denomina «egoneurosis».

Quien no es capaz de desprenderse de su yo, de morir y de mirar la muerte cara a cara, tampoco podrá vivir. Son pocas las personas que emprenden el camino de la muerte del yo –el camino místico—, y menos aún las que van por él hacia el final. Porque antes del morir está el miedo”.


Willigis JÄGER, En busca del sentido de la vida, Narcea, Madrid 1999, p.24.

jueves, 9 de octubre de 2014

QUE NADA NI NADIE NOS ROBE LA MUSICA


Para todos los internautas va el relato del arpista Figueredo, historia que Eduardo Galeano contó en Cartagena de Indias y que está tomada de la obra “Educando en Valores” del insigne docente Antonio Pérez Esclarín.



“Ignacio “indio” Figueredo fue uno de los primeros arpistas del llano adentro, convertido en leyenda, digno ejemplo, maestro de maestros entre músicos y cantadores. Este famoso arpista, a la edad de los 11 años, comenzó a marcar las primeras notas en un arpa colombiana.



No había fiesta en el llano ni baile de joropo sin el arpa mágica del maestro Figueredo. Sus dedos acariciaban las cuerdas y se prendía la alegría y brotaba incontenido el ancho río de su música prodigiosa. Se la pasaba de pueblo en pueblo, anunciando y posibilitando la fiesta. Él, sus mulas y su arpa, por los infinitos caminos del llano. Una noche tenía que cruzar un morichal espeso y allí lo esperaron los bandidos. Lo asaltaron, lo golpearon salvajemente hasta dejarlo por muerto y se llevaron las mulas y el arpa. A la mañana siguiente, pasaron por allí unos arrieros y encontraron al maestro Figueredo cubierto de moretones y de sangre. Estaba vivo, pero en muy mal estado. Casi no podía hablar. Hizo un increíble esfuerzo y llegó a balbucear con unos labios entumecidos e hinchados: “Me robaron las mulas”. Volvió a hundirse en un silencio que dolía y, tras una larga pausa, logró empujar hacia sus labios destrozados una nueva queja: “Me robaron el arpa”. Al rato y cuando parecía que ya no iba a decir nada más, empezó a reír. Era risa profunda y fresca que, inexplicablemente, salía de ese rostro desollado. Y en medio de la risa, el maestro Figueredo logró decir: “¡Pero no me robaron la música!”

  
Que nada ni nadie nos robe la música.

                                          


                                   Pedro Tomás Navajas

miércoles, 8 de octubre de 2014

A DIOS ROGANDO


A DIOS ROGANDO  es un  libro escrito por una monja que está cobrando mucha actualidad, SOR LUCÍA CARAM, por su presencia en los medios de comunicación. Nació en Argentina y vive en Cataluña, entregada a la causa de los pobres y al mundo de la espiritualidad.

Ella misma se presenta para todos nosotros: “Cuando me hice monja me dijeron que lo más importante era la oración: era pedirle a Dios. Y pasé muchos años dedicada a la plegaria. Con el tiempo estalló el drama de la humanidad, l legó el llanto de los pobres y, abriendo puertas y borrando muros, acogiendo y compartiendo la vida, comprendí que si antes le pedí solo a Dios, ahora tengo que pedirle a todo dios, porque esto es cosa de todos. Soy de las que pienso que Dios no tiene manos, que tiene nuestras manos para curar, consolar, construir y transformar”.

Compartimos con todos nuestros internautas algunas reflexiones suyas:

•             Hoy me siento libre ante las estructuras que hasta hace poco me encadenaban. No tengo nada que perder. Mi vida son vidas, son mis causas y son personas.
•             No tengo ningún mérito en creer. Para mí la vida es una evidencia de aquello en lo que creo.
•             ¿Por qué unas monjas que recibieron unos pisos van a estar exentas de un impuesto que paga la mayoría?
•             Ser felices es lo mismo que ser libres. La felicidad y la libertad nacen del propio corazón. La felicidad es un modo de andar por la vida ligeros de equipaje.
•             Crece en mí la convicción de que hemos recibido la vida para vivirla y para devolverla a los otros en forma de oportunidades: “yo sí, tú también”.
•             El secreto de la felicidad está en creer, querer y crear.
•             A veces los creyentes pensamos que estamos recogidos, pero en realidad estamos encogidos, enroscados en nosotros mismos y somos incapaces de ver más allá de nuestras narices.
•             Comparto con José Luis Sampedro que el capitalismo se está suicidando y que en lugar de quejarnos tendríamos que ayudarlo a morir de forma definitiva.
•             No podemos aspirar a cualquier forma de sociedad, ni a cualquier tipo de crecimiento, ni a cualquier forma de consumo. Hoy nos toca construir juntos, desde la complicidad, buscar resultados que tal no llenen nuestros bolsillos, pero que nos hacen más humanos.
•             Ya tiene delito: Jesús llama bienaventurados a quien la sociedad llama desgraciados.
•             ¡Caramba!, claro que hay que cambiar el sistema, pero mientras lo hacemos hay que atender a las personas, a las víctimas. Y llevo peor que hay cristianos acomodados que se laven las manos y encima critican a los que hacen algo por los otros… Con el Papa Francisco se les acabó el chollo.
•             Me gusta la gente que pone pasión, seducción, enamoramiento en lo que hace.
•             O tomamos partido por los débiles o traicionamos el evangelio. O nos ponemos del lado de las víctimas o no nos reconocerá ni Dios.
•             La política es demasiado importante como para que la dejemos en manos solamente de los políticos.


                … Y así muchas más afirmaciones escritas con claridad y avaladas por una vida entregada a la causa de los de abajo. Ya sabemos que hay polémica, que algunas buscan la parte oscura, que algunas de sus opiniones son discutibles…pero ¡qué fuerza! Solo desde la oración puede haber una entrega tan intensa. Solo desde la oración se ve con claridad que los demás, especialmente, los más necesitados son mis hermanos.