miércoles, 14 de junio de 2017

CUANDO LLEGAN LOS MOMENTOS DIFÍCILES


Cuando llegan los momentos duros de la vida, el cristiano debe aferrarse a tres cosas: la oración, la paciencia y la esperanza. Esa es la combinación para superar y afrontar las situaciones de oscuridad, dijo el Papa Francisco en la misa matinal en la Casa Santa Marta del viernes 9 de junio.

Todos, a nivel personal y familiar, vamos a pasar por momentos de verdadera dificultad. Esas situaciones donde todo se pone cuesta arriba, donde no sabes por donde tirar, donde quieres arrojar la toalla, donde no sabes que hacer.

Cuando pases por esas situaciones, aférrate a estas tres cosas:

Una. Rezar. Mira a tu interior y escucha. deja que Dios te hable.
Dos. Paciencia. No tomes decisiones, no te precipites. Espera. Deja que llegue la calma.
Tres. Esperanza. Confía. Esa situación también pasará. Sabrás verla de otra manera. 

Amigos de los equipos, anotemos este programa para las situaciones de cada día, especialmente aquellas más difíciles.

martes, 13 de junio de 2017

REÍR EN FAMILIA



El libro, Reír en familia (Ciudad Nueva, 2017, 90 páginas) de Elena Granata, profesora de la Universidad Politécnica de Milán nos ofrece 6 recomendaciones para "cultivar la dimensión humorística de la vida".

1. Reír siempre al inicio y al final de cada día.
2. Sonreír de la vida y de nosotros mismos.
3. Usemos el humor con inteligencia para fortalecer lazos.
4. Dejar que nuestros hijos se rían de nosotros y con nosotros.
5. Reír bien es reír con otros: ríe con amigos.

6. Con humor y valentía puedes cambiar las cosas.

Invitamos a todos nuestros amigos a poner en práctica dimensión de la carcajada. Así nos vamos a reír la tira. ¡¡Qué bien sienta!! 

lunes, 12 de junio de 2017

IGNACIO ECHEVERRIA


La semana pasada los medios de comunicación dieron noticia de la heroicidad de Ignacio Echevarría, el español asesinado en el atentado de Londres por socorrer a otra persona cuando los terroristas la estaban matando. Es el héroe del patín. No huyó. Se implicó. Dio la vida por esa acción misericordiosa de ayudar a otro. Todos han valorado la heroicidad de Ignacio. La reacción de su familia ha sido también todo un ejemplo.

En esta sociedad individualista un testimonio como el de Ignacio toca nuestros cimientos y nos llama a voces a la solidaridad y a la hermandad. No podemos ser indiferentes ante el terrorismo, los odios y las venganzas.  Queremos una sociedad en la que todos tenemos cabida, en la que todos podamos vivir juntos. Tenemos que reaccionar y levantar nuestra voz y hacer como hizo Ignacio: implicarnos cuando se cometen injusticias, porque no podemos quedar al margen de tanto odio y dolor. Es posible una sociedad que viva en armonía. Es posible la paz y la convivencia de todos.

Quien esté interesado en leer uno de los artículos publicados sobre la heroicidad de Ignacio Echevarría pincha aquí.

domingo, 11 de junio de 2017

AMA MÁS



JUAN 3, 16-18

16 Porque así demostró Dios su amor al mundo, llegando a dar a su Hijo único, para que todo el que le presta su adhesión tenga vida definitiva y ninguno perezca.
17 Porque no envió Dios el Hijo al mundo para que dé sentencia contra el mundo, sino para que el mundo por él se salve.
18 El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia: el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia, por su negativa a prestarle adhesión en su calidad de Hijo único de Dios.

Este evangelio nos muestra una acción plena de amor: el mismo Dios envía a su Hijo al mundo. Pongámonos en situación. ¿Puede haber un gesto de mayor amor? Quien es capaz de entregar a su hijo ama más que si él mismo se entrega.

Esta acción de Dios nos invita a tomar conciencia que somos amor y todo lo que tenemos que hacer es amar. Cuando lleguemos a una encrucijada preguntémonos para resolverla cómo amo más. Esa es la regla de la infalibilidad.

Cuando amamos acertamos, nos desarrollamos en plenitud.

Cada día tenemos momentos de amar más. Pon una sonrisa al levantarte, levántate de la mesa a servir, no reclames con tanta insistencia tus derechos, deja que otro te adelante, dona algún dinero,  acepta las responsabilidades que se te piden, mira a tus hijos con cariño, ofrécete a colaborar, no seas remolón…hay tanto cada día para amar más.


Amigos de los equipos que no se pase este domingo sin demostrar a los que tienes más cerca que hoy les amamos más. El siguiente video nos invita a tomar conciencia de que tenemos todas las posibilidades para amar más. ¿a qué esperamos? Feliz domingo.


sábado, 10 de junio de 2017

VA POR LA MÚSICA


Esta entrada no tiene otro objetivo - ¡no es poco!-  que disfrutar con la música, saborearla, degustarla, sonreír, alegrarse, revivir, esperanzarse, ilusionarse...






viernes, 9 de junio de 2017

PARA VIVIR LO QUE SOMOS…


Ninguna creencia puede ayudarnos a vivir lo que somos, porque todas ellas nos mantienen en el nivel de lo aparente, es decir, en aquello que no somos. De ahí que sea necesario soltar todas si queremos llegar a nuestra verdad más profunda.
         Decía en el apartado anterior que las creencias nos alienan porque nos hacen esclavos de una “idea” determinada, que es únicamente una construcción mental. Pero además nos confunden, porque nos mantienen prisioneros de un concepto que pretende definirnos.
         Lo que realmente somos se halla más allá de las creencias, ya que no somos nada que pueda ser pensado o nombrado: todo ello no serían más que “objetos” dentro de la espaciosidad que somos.Somos Eso que queda cuando soltamos todos los pensamientos.
         Lo real es “lo que es”. Y nuestra identidad no puede ser otra que eso mismo. Pero “lo que es” tampoco puede ser pensado; únicamente puede ser vivido.
         Vivir lo que somos es, sencillamente, dejarnos fluir con lo que es, en la certeza de que somos uno con ello. Lo cual requiere salir de la trampa de cualquier creencia y reconocernos como Vida que se expresa constantemente en cada forma aparente. A partir de ahí, vivir lo que somos es vivir viviendo con lo que es en cada momento. Sin creencias previas ni ideas preconcebidas, sin “verdades” que defender ni a las que aferrarse, permitiendo que la Vida y la Verdad –que somos- se exprese, momento a momento, en la forma que tenemos.
         ¿Significa todo esto que la mente es incapaz de ayudarnos a vivir lo que somos? O más aún, ¿implica que debamos dejarla de lado? En absoluto; todo es mucho más sutil y trabado.
         La mente es un objeto sumamente peculiar y, en cierto sentido, presenta un funcionamiento paradójico: cuando la absolutizo, me confunde por completo y se convierte en fuente de sufrimiento; cuando, por el contrario, la utilizo como una herramienta al servicio de lo que somos, se revela y se comporta como un medio extraordinario para mostrar incluso las falsas creencias acerca de mí mismo. Dicho de modo más simple: la mente, incapaz de decirme quién soy, es buen aliado para mostrarme lo que no soy. Y eso ocurre cuando tomo distancia y dejo de identificarme con ella o absolutizarla. Ahí es también donde se verifica el lugar que tiene la razón crítica.
          Todavía puede decirse lo mismo de otro modo: la mente, que es radicalmente incapaz de conducirnos a la verdad, puede desvelar, no obstante, la mentira.
         La verdad se halla más allá del pensamiento. No puede ser pensada, porque no es un objeto delimitado. Pero eso no significa que no exista. La Verdad –con mayúscula- es una con la realidad, con “lo que es”. Y es no-dual, lo que equivale a afirmar que no tiene opuesto. Eso explica que siempre que acusamos a alguien de estar en el error, nosotros mismos nos estamos alejando de la Verdad. Esta abraza todo lo que es, sin dejar nada fuera.
         Esa es también la verdad de lo que somos. No podemos descubrirla a través de la mente y ninguna creencia nos acercará a ella. Y, sin embargo, ya la somos.
         ¿Y cómo saber que no se trata de otra creencia más, que hubiera sido más elaborada? Porque para percibirla se requiere acallar la mente y así poder ver más allá (más acá) de ella. Decía en un capítulo anterior que tenemos acceso inmediato a una doble certeza: “estoy presente” y “soy consciente”, que puede expresarse de esta forma: “soy presencia consciente”. Si bien es cierto que esta formulación puede entenderse también como una creencia –en cuyo caso adolecería de todas las trampas y consecuencias que se han mencionado-, eso no niega que existe la posibilidad de un acceso directo a esa certeza, sin que medie el pensamiento. Por eso, cuando no es una “creencia” –una mera etiqueta mental- sino una certeza experimentada, la persona que lo ha visto no presume de “tener razón” ni cree estar más en posesión de la verdad que cualquier otra persona que afirma lo contrario.

Enrique Martínez lozano

jueves, 8 de junio de 2017

AUMÉNTANOS LA FE.





Ha terminado la Cuaresma y estamos celebrando la llegada el Espíritu Santo. ¿Cómo reconocerlo? Nosotros siempre pensábamos que viendo los signos de los tiempos el Espíritu nos hablaba.
Pero en la última reunión nos recordaba nuestro consiliario que de vez en cuando puede ser que no sea el Espíritu el que marque los cambios en nuestra sociedad, así que hemos de estar atentos para ser conscientes de si esos cambios vienen de Espíritu Santo o de un espíritu maligno.
Pero lo que decimos no nos debe hacer tener miedo. El Espíritu siempre se impondrá al mal porque Dios está a nuestro lado orientándonos. Para abrir bien los ojos y calibrar esos signos de los tiempos debemos decir a Jesús como los discípulos: «Auméntanos la fe» y «Enséñanos a orar». Necesitamos una fe más fuerte y vigorosa.
Señor, auméntanos la fe. Enséñanos que la fe no consiste en creer algo sino en creer en ti, Hijo encarnado de Dios, para abrirnos a tu Espíritu, y así aprender a vivir con tu estilo de vida siguiendo de cerca tus pasos. Auméntanos la fe para sentirte resucitado a nuestro lado y renovar así nuestras vidas con el soplo de Espíritu.

Un abrazo

Huellas