viernes, 19 de diciembre de 2014

SOBRE EL SILENCIO


  
El silencio no se vive en función de una lectura erudita.

El silencio es quedarse sosegado en el asiento, en una silla.

Es dejar que todo, sobre todo nuestro ego, se detenga,
se pare, se asiente de modo que todo se aquiete:
las frustraciones, las inseguridades, las dudas,
la soledad del aislamiento, los temores, los miedos,
las cobardías, todo sobresalto, toda agitación.

¡Qué manera tan sencilla de sumergirse en el fecundo silencio,
en la gratitud de la vida!

Sentarse es abandonar,
despojarse, vaciarse,
menguarse, empequeñecerse.

La silla, un mueble para aprender a vivir.

El ego es inhóspito;
el silencio es hospitalario, acogedor y receptivo.

La silla, una pausa iluminadora como un amanecer.


José Fernández Moratiel

jueves, 18 de diciembre de 2014

ALEGRÍA



Ya estamos en la 3ª semana de Adviento y se nos recuerda que tenemos que tener ALEGRÍA.
¿Y por qué nos tenemos que alegrar hoy, en el siglo XXI?.
Nosotros en estos momentos nos alegramos por la llegada del papa Francisco que nos está llevando a los orígenes. Es un “revolucionario” porque quiere que cambiemos nuestro interior volviendo a la doctrina auténtica, la que Cristo nos transmitió.
Bienaventurados los pobres, los marginados, los limpios de corazón…
Alegrémonos porque la Iglesia va avanzando hacia la autenticidad, hacia la humildad de aquel pobre pesebre. Ojala toda la Iglesia estemos allí adorándole. Alegrémonos porque Dios vuelve a nacer. Sonriamos
Huellas


miércoles, 17 de diciembre de 2014

ENTREVISTA A JAVIER MELLONI, TEÓLOGO, ANTROPÓLOGO Y JESUITA: EXPERTO EN DIÁLOGO INTERRELIGIOSO.


Entrevista realizada por : Elena Lorente Guerrero.

“Me apasiona todo aquello que contenga Verdad, Belleza y bondad, venga de donde venga y vaya hacia donde vaya, porque todo proviene de la misma Fuente.” Javier Melloni

Nací en Barcelona en 1962 como cuarto hijo de cinco hermanos, de padre italiano y madre catalana. Entré en la Compañía de Jesús a los dieciocho años y desde entonces la semilla que se plantó en este terreno fértil ha ido creciendo. No hubiera crecido tanto en otro lugar y por ello amo la tierra que me nutre. Es abierta, le toca el sol y hay una simpática diversidad de especies que convivimos con mutuo respeto.

•             ¿Cuándo supiste que Dios era tu camino?
Se manifestó a los catorce años en forma de un Amor incandescente. Irrumpía a ráfagas en mí y me llamaba a entregarme del todo a ese Fuego. Amor pedía amor para dar combustible a esas llamas.

•             ¿Cómo ha ido evolucionando tu fe a lo largo de estos años?
De un modo paulatino e irreversible. Estudié primero antropología y ello me sacó de mi eurocentrismo y y también de mi cristianocentrismo. Empecé a vislumbrar sabidurías que complementaban a la nuestra sin oponerse entre ellas. Tenía la impresión de que comenzaban donde en Occidente habíamos acabado. Pero la experiencia definitiva fue la estancia de nueve meses que pasé en la India hace ahora doce años. Nueve meses: el tiempo de una nueva gestación y la ocasión de un nuevo nacimiento. La India supuso encontrarme con una civilización milenaria cuyas alturas espirituales llegan a los Himalayas. Yo conocía los Pirineos y los Alpes, pero no había sospechado que pudiera haber nieves tan puras y valles tan profundos. Pobreza y riqueza significan allí cosas muy diferentes que en Occidente, sin negar que tienen que resolver problemas sociales muy serios.

•             El diálogo interreligioso, ¿permite priorizar a Dios en lugar del dogma, la tradición, la cultura?
Lo que permite el diálogo interreligioso es dos cosas: descubrir que la propia tradición religiosa es sólo un acceso posible al Misterio y a la vez permite abrirse a la riqueza espiritual de la humanidad, que hoy percibimos como un patrimonio común y necesario para dar respuesta a los grandes retos que tenemos como personas y como especie.

•             ¿Qué hizo despertar en ti el interés por otras religiones y filosofías como el hinduismo, budismo, zen, …?
La búsqueda de la interioridad y el modo de acceder al corazón de la Realidad. El Dios personal bíblico es de una gran belleza pero con frecuencia es demasiado antropomórfico. Por otro lado, la teología cristiana del S.XX estaba marcada por la muerte de Dios preconizada por Nietzsche y por Auswichzt. Sin negar el escándalo del mal, yo percibía su presencia, su discreta presencia en todo y nuestra teología y filosofía sobre la ausencia de Dios no me satisfacía. Era demasiado mental. Buscaba un silenciamento capaz de revelar su presencia en todo. Y esto es lo que aportan sobre todo los caminos de oriente: la sabiduría del silenciamiento para que entonces la Presencia hable.

•             ¿En qué se han equivocado las religiones para causar cierto rechazo cuando la búsqueda de sentido de vida es inherente al ser humano?
Las religiones se han equivocado en su pretensión de totalidad, que les ha hecho secuestrar el Misterio. Cada una ha pensado que agotaba los caminos hacia el Absoluto absolutizando su propio camino, en lugar de aceptar y de alegrarse de que puedan haber otros múltiples accesos para llegar a esa misma Plenitud.

•             La Espiritualidad y el crecimiento personal están tomando gran relevancia en nuestra sociedad ¿Qué crees que está motivando esta vuelta a lo trascendente?
Creo que hay dos razones: por un lado vemos que el ritmo frenético que nos hemos impuesto para lograr más bienestar material nos produce un vacío espiritual porque no cuidamos esa profundidad que nos constituye como seres humanos. Por otro lado, estamos descubriendo que no es necesaria la rigidez de una determinada religión para ir en busca de la trascendencia. Vamos entendiendo que la verdadera experiencia espiritual no encierra sino que abre.

•             Espiritualidad, creencia y religión son diferentes. ¿Qué tienen en común?
Podríamos decir que las religiones son las copas; la espiritualidad, el vino; las creencias, las denominaciones de origen de cada vino, y la mística es beber de ese vino hasta embriagarse. Cuando se confunde la copa con el vino y el vino con la experiencia de beberlo es cuando surgen los conflictos. ¿Son necesarias las copas para beber el vino? Unos considerarán que sí, y serán practicantes de una determinada tradición. Otros preferirán beber el vino directamente de la bota, con el riesgo de que se les escape entre las manos o no sepan ponerle límite. Lo característico de nuestro tiempo es que cada cual es libre y responsable de sus propias decisiones, sin amenazas que nos infantilicen.

·         Los ejercicios espirituales que propones en la Cova de Sant Ignasi combinan oración, respiración, meditación. ¿Qué se consigue?
Hace quinientos años, Ignacio de Loyola se retiró durante un año en una cueva a la entrada de Manresa a hacer de ermitaño. Antes había pasado por Montserrat donde aprendió algunos métodos de oración. Durante meses en la cueva fue traspasando capas de su ser atravesando infiernos y culpabilidades hasta llegar a un lugar de pura luz. Todo ello lo fue anotando en un cuaderno que luego se convertirían en los Ejercicios Espirituales, una de las pocas prácticas iniciáticas que existen en Occidente. Actualmente existe una casa de espiritualidad construida sobre esta cueva donde tratamos de actualizar la propuesta de San Ignacio con elementos de Oriente, como el Yoga, Chi Kung, dieta vegetariana, etc.

•             Es bueno y necesario retirarse de vez en cuando para hacer una revisión de vida. Puede ser revelador, pero lo ideal es poder estar en paz y armonía en el día a día: en el atasco yendo a trabajar, en la cola del súper, etc. ¿Cómo se consigue?
Poniendo conciencia a cada acto que hacemos. Al tomar conciencia, se abre un espacio entre nosotros y la situación y este espacio se llena de autopresencia y de Presencia. Además de esto, me parece indispensable que al comenzar y al acabar el día uno disponga de un tiempo –su duración depende de cada cual- en el que disponerse a ofrecer a lo que ese día viviré y al acabar el día, recogerse para agradecerlo y ofrendarse de nuevo.

•             Escucharnos y escuchar ¿Por qué nos cuesta tanto?
Porque vivimos extrovertidos. Pensamos que todo vendrá de fuera y corremos y corremos tras ello sin darnos tiempo de recibir lo que estamos buscando y que ya está ahí pero no lo percibimos.
•             El valor del silencio…
El silencio no es la ausencia de ruido sino de ego. El ruido del ego es el murmullo continuo de lo que hay que conseguir o que defender. El silencio, en cambio, es el acallamiento de ese murmullo, un estado de apertura y de agradecimiento ante una Presencia que está permanentemente en todo y a la que se llega por medio de la autopresencia.

•             ¿Qué nos recomendarías para acallar el ruido mental que tantas veces nos acompaña?
Lo más básico y sencillo es tomar conciencia de la respiración y entrar en ella. La respiración contiene el ritmo fundamental de la vida: acoger y entregar, recibir y ofrecer. Además de los espacios más largos que deberíamos cuidar al comenzar y acabar el día a los que me he referido anteriormente, durante la jornada también es muy bueno detenerse por unos momentos y escuchar este ritmo de la respiración para percibir que la vida se nos está dando continuamente como don, mucho antes de que pretendamos conseguir algo. Lo más importante se es ofrecido continuamente y no nos enteramos. Conectar con la respiración es el modo más sencillo, más cercano, más inmediato de sumergirse en el don continuo en el que somos, nos movemos y existimos.

•             ¿Qué es para ti el AMOR?
Plenitud compartida. Cuanto más se comparte, más plenitud genera.

•             El valor de la gratitud…
Es el retorno a la inocencia y una de las actitudes más nobles del ser humano. En cambio, la exigencia y la sospecha engendran monstruos.

•             La madurez en la oración…
Está en no pedir nada sino abrirse a la Presencia que está siempre en todo. Orar es abrirse y recibirse desde la profundidad que late en todo.

•             ¿Dónde reside la paz?
En aceptarlo todo y aceptarse del todo. Entonces, dejamos que se manifieste esa Presencia que está en la transparencia del ahora recibido sin condiciones ni expectativas.

•             Las Enfermeras cuidamos de las personas en su globalidad y complejidad. La dimensión espiritual, que no tiene porque ser religiosa, toma especial relevancia en situaciones de enfermedad o final de vida. ¿Qué opinas de este aspecto del cuidado?
Las enfermeras estáis presentes en un momento límite de las personas, como es la enfermedad, el dolor o la cercanía de la muerte, el último viaje. Es un momento propicio para que caigan los mecanismos de defensa y se entreabra esa dimensión que puede estar olvidada, relegada, o negada. Escuchar el momento de cada paciente para dejar que se abra en él esos poros de su piel es una tarea sagrada. Cuanto más se trabaja y escucha uno interiormente, más capacidad hay para escuchar lo que late en la otra persona y encontrar las palabras, gestos y silencios adecuados para conectarle con esa dimensión que le pertenece.

•             ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Tengo proyectos en los tres ámbitos en los que me muevo: la docencia, el acompañamiento espiritual y la escritura. En la docencia, ir profundizando en la mística comparada entre las tradiciones espirituales. En las propuestas de acompañamiento espiritual, ir creciendo en el camino de la no-dualidad. En el campo de la escritura, tengo varios libros comenzados. Trabajo como un pintor o un escultor en su taller, que tiene varias piezas comenzadas a la vez, en función de encargos o de impulsos personales. Pero, en verdad, el proyecto más importante de todos es llegar a no tener proyectos y dejarme configurar desde el fondo de mi ser por la Presencia que en todo momento nos engendra.

•             ¿Qué te apasiona?
Todo aquello que contenga verdad, belleza y bondad, venga de donde venga y vaya hacia donde vaya, porque proviene de la misma Fuente.

·         ¿Qué nos recomiendas para cuidar nuestra salud espiritual?
Saber lo que nos nutre y darnos tiempo para ello. Las cosas esenciales son de orden diario: el comer, el dormir, la higiene. También ha de ser diario el tiempo de nutrirse interiormente si queremos tener salud espiritual.

•             ¿Quieres compartir algo más con nosotros?
Todo. Nada nos pertenece. Así que lo desearía compartir todo.

•             ¿Nos regalas una oración?

¡Oh Profundidad infinita que asomas por doquier!,
danos la obertura de la mente y del corazón
para que podamos reconocerte en todo.
Que cada instante sea el camino por el que volvamos a ti
del mismo modo que tú vienes a nosotros en cada situación.
Que todo momento sea la oportunidad y la celebración
de este encuentro que se hace transparente a tu Presencia.

martes, 16 de diciembre de 2014

FIESTA DE NAVIDAD


El domingo pasado día 14, los Equipos de Nuestra Señora de León, en el mejor ambiente, en la Casa de ejercicios de La Virgen del Camino, celebraron –eso fue, fundamentalmente, una celebración festiva-  la fiesta de Navidad. Buena temperatura, la sala llena, los participantes entregados y el mejor invitado –el mismo niño Dios- hicieron que todos los que allí estuvimos celebrásemos, de verdad, la Navidad. Porque si algo teníamos que celebrar es la alegría de saber que Dios nos ama y viene a arroparnos en esta vida donde no siempre hay calor.  

El Equipo Sector hizo gala de sus mejores recursos y desde el primer momento quiso que la cena –de eso se trataba, de cenar, en el amplio sentido de la palabra, material y espiritualmente- fuese abundante, riquísima y compartida.


 Para entrar a esta cena era necesario coger la línea adecuada –es adviento y el metro nos dio varias posibilidades-, y allí estaba su maquinista –Juanma- para ir explicándonos a donde nos llevaba cada línea. Había que hacerlo con cuidado, sin tropezar, sin empujar, pero con el paso firme. Cada línea se las traía, su nombre ya lo indicaba: Primerear, Involucrarse, Acompañar, Fructificar, Festejar. Cinco líneas. Hubo que pensarlo. ¿Cuál era la que quería coger? ¿Cuál era la que llevaba al destino? Hubo viajeros para las cinco.  Y todos nos encontramos en el mismo destino: donde nacía el niño Dios.



Ya todos preparados, los “metres” Viti y Elvira, dieron paso a los distintos cocineros, en forma de equipos, que fueron presentando sus  platos bien elaborados y explicados. Entremeses de lujo pusieron en escena  el equipo sector, que nos hicieron ver qué confuso es el lenguaje cuando se trata de “crear un equipo”: hubo de todo. No sabemos si con tanta variedad algún estómago chirrió.  Y salieron platos y platos en forma de oraciones, presentes, villancicos, representaciones teatrales, hasta San Pedro acudió con su manojo de llaves para ver qué estaba pasando, bailes, ángeles y arcángeles… y hasta los cocineros de todo un equipo se presentaron en el escenario para explicar lo difícil que es compaginar los ingredientes  para hacerlos sabrosos, qué es eso de actuar con caridad, o qué empatizar, por poner solo un ejemplo. Hay veces que vamos por la vida y no nos enteramos de lo que nos traemos entre manos. Menos mal que el Arcangel San Gabriel habló  en directo con Dios y las cosas volvieron a su sitio. No faltaron anécdotas, ni historias al calor de la lumbre ni tampoco la realidad de quien lo está pasando muy mal en forma de enfermedad rara. Todo ello estuvo presente y a través de esa melodía que salía del piano se lo elevamos al mismo Dios.  Y ese Dios a nosotros nos dijo: me gusta veros felices, los Equipos son un tesoro, id con la cara alegre, tenéis motivos para la esperanza.

Así lo vivimos y de esta forma lo contamos.  

Los cronistas





lunes, 15 de diciembre de 2014

ENAMORARSE


Un sentimiento que nos humaniza es el amor
Expresarlo hacia alguien nos engrandece
Notarlo con decir solo su nombre, es estar enamorado


Gracias a Pedro Pablo y Mª Angeles que nos han enviado esta fotografía de Dueñas, junto al Canal de Castilla.

domingo, 14 de diciembre de 2014

SOMOS TESTIGOS DE JESÚS


Domingo III Adviento
Evangelio de Juan 1,6-8; 19-28

         Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
         Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran:
— ¿Tú quién eres?
Él confesó sin reservas:
— Yo no soy el Mesías.
Le preguntaron:
— Entonces ¿qué? ¿Eres tú Elías?
Él dijo:
— No lo soy.
— ¿Eres tú el Profeta?
Respondió:
— No.
Y le dijeron:
— ¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?
Él contestó:
— Yo soy “la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor” (como dijo el profeta Isaías).
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
— Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?
Juan les respondió:
— Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.
         Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Seguimos en adviento y de nuevo Juan Bautista es el protagonista. No podemos entender este evangelio como algo que ocurrió, más o menos como se relata. Lo interesante es que os preguntemos ¿qué aplicación tiene para mí, para nosotros, hoy, en este momento? Cada cual, en su oración, puede preguntárselo. A nosotros hoy nos dice lo siguiente:

Uno: que tenemos que ser testigos de que Dios existe. Anunciar que ese Dios que esperamos, está dentro de nosotros para que seamos su testigos, lo que nos hará ser felices. Tenemos capacidades necesarias para ello. Estamos hechos de la misma esencia de Dios, somos amor, y por ello, podemos ser testigos de Jesús, testigos del amor.  

Dos: no hay que buscar fuera lo que ya llevamos dentro. Si queremos ser felices tenemos que darnos cuenta de que tenemos que actuar como lo que somos, seres amorosos. Es increíble que, a pesar de ello, haya tanto mal en el mundo. Pero, el mal no lleva a la felicidad. Quien se dedica a hacer el mal pierde el don de la vida y llega al momento de la muerte desdichado.

Tres: hay que vivir lo que sentimos. Todo ser humana lleva dentro de sí el sentimiento del amor. La forma de vivirlo, podrá variar por miles de circunstancias, pero en lo esencial, es igual en cualquier parte. Acercarse, mirar, escuchar, sonreír, ayudar, acariciar, implicarse siempre nos hará bien.

Cuarto: los Equipos de Nuestra Señora queremos vivir esa esencia amorosa en pareja. Y así es más fácil vivir felices. Como leíamos en el tema de estudio de este mes, el amor matrimonial es lo que queda en la tierra del paraíso, es lo más cercano al cielo. ¡¡Se nos tiene que notar!!

Paro, me detengo,
Sentado, cierro los ojos,
Me quedo en silencio
Escucho
Noto el silencio
Escucho
No digo nada
No pienso nada
No siento nada
Escucho
Solo el silencio
Escucho el silencio


sábado, 13 de diciembre de 2014

VUESTRA SOY, PARA VOS NACÍ


 
Sarria
   Vuestra soy, para vos nací:
¿qué mandáis hacer de mí?

   Soberana Majestad,
eterna Sabiduría,
Bondad buena al alma mía;
Dios, Alteza, un Ser, Bondad;
la gran vileza mirad,
que hoy os canta amor así:
¿qué mandáis hacer de mí?

   Vuestra soy, pues me criastes,
vuestra, pues me redimistes
vuestra, pues que me sufristes,
vuestra, pues que me llamastes.
Vuestra, porque me esperastes,
vuestra, pues no me perdí:
¿qué mandáis hacer de mí?

   ¿Qué mandáis, pues, buen Señor,
que haga tan vil criado?
¿Cuál oficio le habéis dado
a este esclavo pecador?
Veisme aquí, mi dulce amor,
amor dulce, veisme aquí:
¿qué mandáis hacer de mí?


Santa Teresa de Jesús.