jueves, 14 de mayo de 2015

MARÍA



Estamos en el mes de mayo, el mes de María. Quizá sea el momento de pensar en una verdad que ha estado siempre ahí, algo impactante, y sin embargo no pensamos en ello. Cristo, Dios , vino al mundo por una mujer.

Es una forma de recuperar lo femenino  tras tantos siglos de patriarcado, donde la mujer ha pasado a segundo plano. Hemos de devolver a la humanidad el equilibrio que se ha perdido por el dominio de uno sobre otro.

María es el inicio de Dios en el mundo. Escuchemos nuestro corazón y demos paso a la búsqueda de esa MARAVILLOSA MUJER que debe ser nuestro modelo a seguir en el mundo. María, nuestra Señora de los hogares, ruega por nosotros. Un abrazo

Huellas

miércoles, 13 de mayo de 2015

ACALLA LA MENTE


Pasamos mucho tiempo preocupados por lo que va a pasar
Y la mayor parte nunca va a pasar
Pero aunque pasase, ¿añades algo con la preocupación?
Ama hoy, vive hoy,
Cada día tendrá su afán.
Calla la mente, relájate, siéntate un rato, no busques nada,
Olvídate de los problemas
Vive.
Porque se nos olvida vivir.
Vive.
No eres tu mente.

Vive.

martes, 12 de mayo de 2015

DETRÁS

Niños camino Catedral Día de la Región Noroeste en Astorga


Detrás de la muerte que veo está la vida que no veo
Detrás de la angustia que siento está la calma que no siento
Detrás de las quejas y los gritos que me aturden,
de las garras afiladas de la ira y sus temores,
de los llantos amargos y sus penas,
los surcos invisibles de la armonía y el sosiego.
Detrás de mis máscaras y mis juegos ciertos,
valles enteros de verdad y de frescura.
Detrás del puñado de cosas que sé,
un mar de cosas que no sé.
Detrás de tus aspavientos de rabia y de mi espanto seguro,
 la paz y la luz furtivos.
Detrás de tus ojos que me miran,
están mis ojos que no sé a quién miran.
Detrás del ser vulnerable y frágil,
estás tú, estoy yo,
tal vez estamos todos.
Nada es lo que aparece.
Solo los niños acarician la inmensidad
y desvelan hadas donde los demás solo vemos espantapájaros.
Detrás de cuanto existe,
la luz, el azul, el ser, la nada,
que no sé si existe.

                                                                                                              VTM                                     

lunes, 11 de mayo de 2015

ERES VIDA


 
Foto tomada en la Plaza de la Inmaculada

¿QUIÉN SOY YO? Esta pregunta llega hasta la raíz misma. Y la vida te llevará hasta esta pregunta, de una manera u otra.

Relájate, amigo. Nunca fuiste “tú” quien se estaba manifestando, en primer lugar. El ego separado, el “yo que está a cargo” es, y era, y siempre será, la mayor ilusión de todas. El sueño de perfección del ego debe colapsarse en una absoluta humildad, y en una total gratitud por lo que hay aquí, por lo que ha sido dado, por mucho que choque con los planes del ego. La vida nunca ha sido realmente tuya, para empezar. Lo bueno, lo malo, y lo feo, todos son regalos inexplicables.

El Amor incondicional es mucho más elevado que cualquier Ley. La ola no puede manifestar el océano, ni tampoco ninguna ola puede controlar el océano, aunque esta pueda creer en el control por un tiempo. Entiende esto y siempre estarás en paz, independientemente de si las cosas van bien o no, independientemente de si la historia de tu vida parece positiva o negativa, independientemente de si tus manifestaciones resultan maravillosas, de si te aman o te crucifican a ti y todo lo que representas. Como una aparentemente perfecta o una gloriosamente imperfecta ola, incluso en medio de todos tus defectos y excentricidades, eres una perfecta manifestación del inefable océano no-dual de la Consciencia. Eres la Vida misma, y allí es en donde reside tu completud y tu alegría inquebrantable.

Así que sí, sueña, manifiesta, crea una increíble vida para ti mismo, ¡si eso es lo que se mueve a través de ti! ¡Juega, juega, juega! Y sabe bien que no hay ninguna presión para que tengas éxito, para nada. Sabe que incluso en tu fracaso, incluso en tu desesperación, incluso cuando tus sueños se hagan polvo, incluso cuando tus manifestaciones caigan en pedazos sobre el suelo, todo está maravillosamente bien aunque nada esté bien, y que no hay ningún plan divino que se haya roto alguna vez, y que eres amado más allá de cualquier medida, más allá del tiempo mismo. Simplemente no hay ninguna presión para que sostengas ninguna imagen de ti mismo, y nunca la hubo. Siempre has estado libre de toda culpa.

Hay una Luz que nunca se apaga, y siempre has sido Tú.



Jeff Foster

domingo, 10 de mayo de 2015

AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS


VI Domingo de Pascua
Evangelio de Juan 15, 9-17

         En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
         Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
         Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
         Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a la plenitud.
         Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
         Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
         Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
         Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
         No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
         De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.
         Esto os mando: que os améis unos a otros.

Aquí está el meollo de todo. La esencia de tosas las vidas. La razón de ser de nuestra religión y de cualquier religión. La causa de que el mundo viva en paz. No hace falta saber más. Aquí está el núcleo. AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO OS HE AMADO. No hay más. Ni hay menos. Podemos explicarlo de mucha maneras. Escribir grandes tratados. Pero todo se reduce a AMAR. Amar como Jesús amó, hasta entregar la vida. Es posible hacerlo. Es muy bueno intentarlo. Es necesario para vivir en paz. Amar es más que acompañar, es más que enseñar, es más que hacer justicia. Amar es entregar la vida. Es vivir en una entrega total. Eres tú mismo, dado, entregado. No es teoría. No es imposible hacerlo. Exige decisión y voluntad. Exige meditación y silencio. Exige inteligencia. Exige compromiso. Pero todos esos dones los tenemos. Hemos nacido con ellos. Se trata de que los saquemos, de que los pongamos a trabajar.

Si buscas excusas las encontrarás. Hay cientos. Y muchas son razonables. Pero aquí hablamos más allá de la razón. Quien ha experimentado el amor sabe que es lo mejor, que nada lo supera, que es lo máximo, que es lo divino.

Dios es amor. Esa es su mejor comprensión. Nosotros también somos amor. Porque hemos nacido de Él. Por eso hoy Jesús nos dice “amaos unos a otros como yo os he amado”.

Amigos que visitáis este blog, sobre todo de los equipos, que nuestra oración se rija por amor, que en nuestras sentadas nos preguntemos por el amor, que nuestra regla de vida sea pulir comportamientos que tengan que ver con el amor. El amor es la salsa que hace sabrosa la vida.


Os he elegido, nos dice Jesús, porque os ama, haced vosotros los mismo. O con palabras de San Agustín, ama y haz lo que quiera.   



Belleza y amor van unidas. La serie de fotografías nos la han enviado Lucinio y Toñy.

sábado, 9 de mayo de 2015

CONTIGO AQUÍ, SEÑOR

  


No, por favor;
que no me digan nada.
Porque vuelvo a encontrarte, Señor, como un milagro,
sin misterios ni fórmulas.

Porque te he visto, Señor, llegar con el silencio
que sube como un vaho
de allá de la hondonada.
Sin voces medianeras:
quizá el leve pajarillo como un viento,
la hormiga que afana,
y ese brote de hierba tembloroso
que alivia su ternura entre los surcos…
… Y el cielo, todo el cielo,
cruzado de rumores y de silbos,
de promesas de luna.
Aquí, junto a este pino
crecido de susurros antiguos,
de campanas remotas,
de espumas y de arena,
he sentido así, tan llanamente
tu mano generosa
posada en mis angustias; tan sencillo.

Que no me digan nada. Que no griten.
Porque vuelvo a encontrarte,  Señor –es el milagro-,
en la voz humillada y en las lágrimas,
en los Cristos vencidos que aun mendigan
fatigados de puertas y de siglos
la última limosna.

-¡Ay, qué espadas de arcángeles
jugando al escondite
aguardan tras esquinas invisibles!-

Y en el gesto de piedra de los hombres unánimes
que se inclinan pegados codo a codo
a recoger el llanto
del hermano y la úlcera.
En el triste alarido de los perros nocturnos…

Que no me digan nada.
Que no intenten llevarme.
Porque quiero cumplir mis aspavientos
mi destino de hombre:
retornar a la tierra,
ser tierra solamente,
tierno como ante los ojos,
como luego.
Deshacerme en la paz para siempre de la tierra
con la hormiga y el árbol,
con la abeja y la rosa,
con la voz reprimida de los hombres que sufren,
con el grito rehusado de los hombres que aman:
contigo ya, Señor:
es el milagro.


José María Osuna.

viernes, 8 de mayo de 2015

ACEPTACIÓN


  
Cuando puedas, echa una «mirada» a tu interior para ver si estás creando conflicto inconscientemente entre lo interno y lo externo, entre las circunstancias externas del momento —dónde estás, con quién y lo que estás haciendo— y tus pensamientos y sentimientos. 

¿Puedes sentir lo doloroso que es oponerse internamente a lo que es?

Cuando reconoces este hecho, también te das cuenta de que ahora eres libre de renunciar a este conflicto fútil, al estado interno de guerra.

Si verbalizaras tu realidad del momento, ¿cuántas veces al día tendrías que decirte: «No quiero estar donde estoy»? ¿Cómo te sientes cuando no quieres estar donde estás: en el embotellamiento, en tu puesto de trabajo, en la sala de espera del aeropuerto con la gente que te acompaña?

Sin duda es cierto que lo mejor que se puede hacer en ciertos lugares es salir de ellos, y a veces eso es lo más apropiado. 

No obstante, en muchos casos, no tienes la opción de irte. 

En esas situaciones, el «no quiero estar aquí», además de inútil, es disfuncional. Te hace infeliz y hace infelices a los demás.

Ha sido dicho: dondequiera que llegues, allí estás. 

En otras palabras: estás aquí. Siempre. ¿Es tan duro de aceptar?

¿Realmente necesitas etiquetar mentalmente cada percepción sensorial y cada experiencia? ¿Necesitas tener esa relación reactiva de gusto o de disgusto ante la vida, que te lleva a estar continuamente en conflicto con personas y situaciones? ¿O se trata únicamente de un hábito mental profundamente arraigado que puedes romper? Sin hacer nada en particular; simplemente, dejando que este momento sea como es.

El «no» habitual y reactivo fortalece el ego. El «sí» lo debilita. Tu identidad en la forma, el ego, no puede sobrevivir a la rendición.

«Tengo muchas cosas que hacer». Sí, pero ¿cuál es la calidad de tu hacer? Conducir yendo al trabajo, hablar con los clientes, trabajar en el ordenador, hacer recados, atender las innumerables cosas que constituyen tu vida… ¿Hasta qué punto eres total en lo que haces? ¿Es tu acción una rendición o una resistencia? 

Esto es lo que determina el éxito que consigues en la vida, no la cantidad de esfuerzo que pongas. 

El esfuerzo implica estrés, tensión, necesidad de alcanzar cierto punto en el futuro o de conseguir algún resultado.

¿Puedes llegar a detectar en tu interior la más leve sombra de no querer estar haciendo lo que estás haciendo? Eso es una negación de la vida, y por ello no puedes conseguir un resultado verdaderamente exitoso.

Has sido capaz de detectar esa negación en ti; ¿puedes también dejarlo y ser total en lo que haces?

Tu aceptación de lo que es te lleva a un nivel más profundo, donde tanto tu estado interno como tu sentido del yo no dependen ya de que la mente los juzgue «buenos» o «malos».

Cuando dices «sí» a la vida tal como es, cuando aceptas este momento como es, puedes sentir dentro de ti un espacio profundamente pacífico.

Superficialmente puedes seguir sintiéndote feliz cuando hace sol y menos feliz cuando llueve; puedes sentirte feliz si ganas un millón de euros e infeliz si pierdes todas tus posesiones. Sin embargo, la felicidad y la infelicidad ya no calan tan hondo. Son olas en la superficie de tu Ser. La paz de fondo que hay dentro de ti permanece inmutable en cualesquiera que sean las condiciones externas.


 Eckhart Tolle


Las fotografías se tomaron en Astorga el día de la Región Noroeste, 1 de mayo de 2015.