viernes, 15 de noviembre de 2013

LA MAFIA MÉDICA

"La Mafia Médica" 
Entrevista Realizada a Ghislaine Lanctot, ex Médica que Cuestiona el Sistema Médico Actual
Publicado por: Jorge Ramos

Entrevista realizada por Victor-M.Amela a Ghislaine Lanctot, ex médica y autora del libro "La mafia médica", en el que cuestiona el sistema médico actual.

 Nací en Montreal (Canadá). Fui médico y hoy soy Ghislaine Lactot médico del alma. Me he divorciado dos veces y tengo cuatro hijos (de 37 a 28 años) y cuatro nietos. ¿Política? ¡Soberanía individual! Cree en ti: eres divino y lo has olvidado. La medicina actual fomenta la enfermedad, no la salud: lo denuncio en mi libro “La mafia médica”.

Estoy griposo, ¿qué me receta?

–Nada.

¿Ni un poquito de Frenadol?

-¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?

–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!

–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus. ¡Necesito medicinas!”.

Pues sí, como todos...

–Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente...

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?

–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad...

–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita...

–¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata...

–¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.

Morirían igual sin medicamentos, oiga.

–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.

¿Medicina de enfermedad? Acláremelo...

–En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues...

–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!) acupuntura, fitoterapia, reflexoterapia, masoterapia... la practica del yoga… la meditación... Son más baratas... y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.

–¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.

–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones...

¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas..., ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?

–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.

–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada... pero, por si acaso, pongámonos vacunas.

–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias...

–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!

Yo creo que seguiré vacunándolos...

–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios...

¿Por qué abominó usted de la medicina?

–Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar...

–¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?

–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)... ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños...

–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?

–Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?

–Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh...?

–Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres Dios!

 Tomado de: http://www.preparemonosparaelcambio.com/2010/06/la-mafia-medica-entrevista-realizada.html



jueves, 14 de noviembre de 2013

EL ROSTRO DE DIOS


Yahvé nos dice: YO SOY EL QUE SOY. Con esta manera de hablar nos está dando su nombre y al hacerlo se da a sí mismo, porque su nombre es su ser.
El rostro de Dios es el rostro de la liberación y de la misericordia. Cuando nos da ese nombre está sacando a su pueblo de la esclavitud en Egipto a la liberación, y en esto demuestra una misericordia entrañable hacia su pueblo, al que nosotros también pertenecemos.
Nos dice la Biblia que cuando ve a sus hijos en la pobreza y en la opresión: “…Tenderá su brazo y se desnudará ese brazo (Is. 52,10)” para ayudarnos.
Dios está ahí con la mano tendida para nosotros, así libera a los cautivos (Salmo 67, 6-7, levanta del polvo a los desvalidos, alza de la basura al pobre y defiende a los oprimidos (Salmo 102, 8-6).
Cuando Dios nos da su nombre lo hace caminando a la cabeza de su pueblo de la esclavitud a la libertad. Su rostro aparece por lo que ha hecho, hace y hará por nosotros con mano fuerte y brazo extendidos.
Por eso no permitamos que nada nos esclavice. Desnudemos nuestra alma ante el Señor y Él nos liberará cogiéndonos de la mano. Su rostro es el de la misericordia entrañable. ¡Qué más queremos!

Un abrazo 
Huellas

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿Y SI REVISAMOS LAS ETIQUETAS?I

Jornada Responsables de Equipo, La Virgen Camino 9-11-13


Demasiado se da por sentado


La gente da por sentadas muchas cosas, muchas seguridades, muchos prejuicios: los jóvenes son superficiales; los cristianos son de derechas; los justos son de izquierdas; los viejos se quejan; los pobres son buenos; los creyentes son ingenuos o necios; los políticos son malos y corruptos; los curas tienen panza, y viven como Dios; las monjas son monjitas; los científicos son ateos; los guapos son tontos… suma y sigue. ¿No hace falta, alguna vez, zarandear tantas estupideces, tantas afirmaciones que no tienen otro fundamento que el vacío, y mirar, con audacia y valentía, el mundo de otra manera…?

Estamos muy acostumbrados a poner etiquetas, a juzgar a la gente, a encasillar. ¿Y si esa etiqueta no es acertada? Y aunque en un momento determinado pudiera serlo, ¿es que no puede cambiar? Qué manía tenemos de juzgar. ¿Quién nos ha dado ese poder? ¿Quién soy yo para juzgar al otro? ¿Es que le conozco en su interior y en su exterior? De ningún modo. ¿A qué espero para dejar de etiquetar como si las personas fueran un producto de compraventa?

La capacidad del ser humano es tan grande que las posibilidades de cambio son enormes. ¿Soy capaz de apreciarlas? 

Voy a empezar por mí. Voy a empezar por quitar etiquetas. Por dejar de juzgar. Y veremos...ya os contaré. Creo que por ahí voy a ser más feliz.

H y MN  

lunes, 11 de noviembre de 2013

JORNADA DE RESPONSABLES DE EQUIPO: ESTOS SON MIS SENTIMIENTOS


En el calendario de la Región Noroeste, el sábado 9 de junio tenía esta cita: jornada regional de responsables de equipo en La Virgen del Camino de León, de 9,30 a 18 horas. Y llegó ese día y allí –magníficas instalaciones- se hizo realidad ese encuentro. Noventa y cuatro adultos y siete niños, llenaron de calor los espacios de la Casa de Ejercicios, un lugar muy conocido por los equipistas y en el que siempre estamos tan a gusto. ¿Será porque La Virgen del Camino nos arropa con cariño? ¿Será porque hay tan buena disposición que el cariño envuelve toda la atmósfera? ¿Será…? Que cada cual le ponga su explicación.


Rezamos, cantamos, nos reímos, nos pusimos serios, … hubo palabras y muchas, hubo silencios, hubo presentaciones, videos, buena comida, equipos mixtos, eucaristía..


Era fácil. Los asistentes estaban dispuestos a embeberse del carisma de los Equipos. Porque los Equipos son como esos nidos en los que cada uno de sus pajarillos están tan a gusto que se siente el cariño. Aunque a veces hay enfados, y malas caras, y silencios amenazadores…claro, claro que sí…pero eso mismo nos ayuda a cuidar y a esmerar el trato, el cariño o la cercanía... para seguir creciendo.


Me han pedido que haga una crónica de esa jornada. Pero, apartándome un poco de lo que me han pedido y con el permiso de quien me lo ha encargado, voy a hablar con el lenguaje del corazón. Lo mucho que se dijo allí, ahí está y cada uno podrá transmitirlo a su equipo con las palabras que crea más oportunas. Porque, también se dijo, eso es para llevarlo al equipo, no nos lo podemos quedar.


Pero hoy quiero destacar lo que yo sentí.
Sentí a la gente cerca.
Sentí que donde se da cariño, le gente acude.

Sentí que cuando das la mano la gente sabe acercarse.
Sentí que cuando escuchas te has ganado al otro,
Sentí que la rutina hay que combatirla con la creatividad.
Sentí que cuando a las personas se las valora te las ganas
Sentí que todos somos importantes
Sentí que la vida en pareja es extraordinaria.
Sentí que el más importante es el que más ama
Sentí que el más feliz es el que da
Sentí que el que ama es el que da.
Sentí tantas cosas...que quiero recordarlas mucho tiempo.

Esta es mi crónica. Son mis sentimientos. Y estos no engañan. Si quieren saber más o de otra manera, pregunten a los que asistieron.

Un abrazo muy fuerte desde mis sentimientos.


El Cronista. 




domingo, 10 de noviembre de 2013

DIOS ES VIDA, LA RESURRECCIÓN ES VIDA

Ermita de Rabanal del Camino


Domingo XXXII Tiempo Ordinario
Evangelio de Lucas 20, 27-38

 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección y le preguntaron:
― Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano”. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.
Jesús les contestó:
― En esta vida hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos, no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios porque participan de la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos sino de vivos: porque para él todos están vivos.

Más que la anécdota de la intención retorcida de los saduceos que lo que quieren es poner en un compromiso a Jesús, más que la habilidad de Jesús para saber responder, queremos destacar una idea fundamental: la resurrección es Vida.   No podemos explicar cómo es la muerte ni cómo es la resurrección. Solo sabemos, de personas que han estado en situaciones próximos a la muerte, que hay luz, que hay tranquilidad, sosiego, calma, que hay como una especie de revisión de vida donde descubres cuantas cosas no has hecho bien y cuantas muchas has hecho bien.

Tenemos una convicción y es que la Vida después de la muerte es felicidad. Es natural el miedo a la muerte porque es un misterio. Y nosotros queremos seguridades. ¿Qué pasaría si viniera un familiar nuestro a decirnos “no tengas miedo”, “Dios te ama”, acepta las situaciones, se feliz, el cielo es maravilloso? ¿Le creeríamos?

Mira que somos incrédulos. El mismo Dios vino en persona a decírnoslo: amaros los unos a los otros como yo os he amado. ¿Qué más pruebas queremos?

Hoy nos lo vuelve a decir Jesús: Dios es un Dios de vivos, la muerte es un cambio de estado, no tengáis miedo, comenzar a disfrutar del cielo desde ahora, porque sois vida.


¿Y eso como se hace? Solo hay un camino: amando. Entregándose a los demás, dándose. Ese y solo ese es el camino, Ya sabemos, por experiencia, que los demás caminos nos llevan a la frustración.  Ya estamos en el camino correcto. Los Equipos son un medio para hacer realidad ese camino del amor.

H y MN

sábado, 9 de noviembre de 2013

¿QUE CUÁNTOS AÑOS TENGO?



¿Que cuántos años tengo?
¡Qué importa eso !
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que      pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros "que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!...
¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!...
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!
Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos

¿Qué cuántos años tengo?
¡Eso!... ¿A quién le importa?
Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento!!.
Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo,
¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!


Saramago