sábado, 5 de noviembre de 2011

YO PUEDO, YO PUEDO...

Si crees que no puedes no dejes de ver este video. Verás como sí puedes.

viernes, 4 de noviembre de 2011

LA SABIDURIA DE LA GESTALT



Claudio Naranjo


Algunas ideas enseñadas por el gran psicoterapeuta CLAUDIO NARANJO:

La terapia gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida”.

“Cualquier libro puede describir una técnica, pero una actitud debe ser transmitida por una persona.”

“La terapia gestáltica se distingue más por lo que evita hacer que por lo que hace. Sostiene que basta con estar conscientes; que para que se produzca un cambio no se necesita nada más que presencia, estar consciente y responsabilidad.”

“Ser responsable conlleva estar presente, estar aquí. Y estar verdaderamente presente, es estar consciente. A su vez, estar consciente es una condición incompatible con la ilusión de irresponsabilidad por medio de la cual evitamos vivir nuestras vidas”.

“La responsabilidad no es un deber sino un hecho inevitable. Somos los actores responsables de cualquier cosa que hagamos. Nuestra única alternativa es reconocer tal responsabilidad o negarla. Y percatarse de la verdad, nos cura de nuestras mentiras.”

Preceptos de la gestalt:

1.- Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro.

2.- Vive aquí, es decir, relaciónate más con lo presente que con lo ausente.

3.- Deja de imaginar: experimenta lo real.

4.- Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa

5.- Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.

6.- Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percatarte.

7.- No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio

8.- Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.

9.- Acepta ser como eres

jueves, 3 de noviembre de 2011

HACER COMUNIDAD




Queridos amigos: estos días estamos leyendo la conferencia “El sacerdocio de los fieles” de Concha Rodríguez Peña, Carmelita Vedruna, y nos ha parecido brillante. Durante varios artículos en este blog, cada jueves, vamos a comentar algunas ideas que nos pueden hacer reflexionar.

Lo primero que nos gusta es la insistencia de Concha en la idea de “hacer comunidad”. Citando textos bíblicos nos recuerda diversos momentos en que se insiste en este tema: ”que nadie se olvide de los sacrificios que agradan a Dios, que son hacer el bien y hacer comunidad (Heb.13,16). O bien este otro: ” No nos olvidemos de hacer el bien y de compartir porque estos son los sacrificios que agradan a Dios” . “El culto se traslada por tanto de lo religioso a lo existencial. Los ”sacrificios espirituales” son la praxis cotidiana. La relación interpersonal con Dios y con los hombres se interaccionan.”

Nosotros pertenecemos a una comunidad que son los Equipos de Nuestra Señora y aquí formamos comunidad. Pero no podemos quedarnos ahí. Formamos parte de una comunidad mucho mayor: la comunidad de cristianos, donde también hemos de trabajar. Pero todavía estamos muy lejos del Reino de Dios si nos quedamos en esto. Porque lo que realmente debemos pensar es en formar comunidad de personas, cristianas o no. Por ellas y con ellas hemos de trabajar.

Como nos dice Concha: La preocupación de Jesús está en construir el Reino de Dios sobre la base de una comunidad de personas, de un grupo que surge en torno a El y que les instruye en orden a las relaciones que debe haber entre ellos: nadie por encima de los demás, cada uno servidor de todos, el ser por encima del tener, el servicio en lugar del poder, etc.

El tema es para pensar. ¿Hacemos comunidad entre personas que piensan distinto, con los pobres, los marginados, los que incluso se sienten excluidos por nosotros, con los ateos? Todos somos hijos de Dios y por tanto hermanos. ¿Formamos comunidad con ellos o los dejamos a un lado porque no los sentimos de los nuestros?

Si no recuperamos el sentido de comunidad, la evangelización es prácticamente imposible.

Huellas

miércoles, 2 de noviembre de 2011

400 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE TOMÁS LUIS DE VICTORIA


Fotogafía tomada de Diario de León: THE SISTEEN


El día 22 de este mes de octubre y, como colofón del XXIII Festival Internacional de Órgano de Catedral de León dio un concierto monográfico el coro THE SIXTEEN británico.

La música es la mas misteriosa de las artes, tal vez, la más sublime. En torno a ella gira lo solemne, lo festivo, lo profundo, lo interior, lo litúrgico, …

Tomás Luis de Victoria nació en Ávila (1548-1611). Su obra constituye uno de los principales monumentos de la polifonía religiosa española

The Sixteen está considerada como una de las más importantes agrupaciones polifónicas con un historial de treinta años de actuaciones y grabaciones por todo el mundo de música renacentista y barroca.

Fue muy gratificante escuchar un programa de Victoria dedicado a la Virgen, entre las que significamos: Salve Regina, misa “Alma Redentoris Mater”, el himno”Ave Maris Stella” y, con especial relevancia para los ENS, el Magnificat.

JUCHAMOLAR 
Damos la bienvenida al blog ENS a un matrimonio que, periódicamente, nos va a traer sus reflexiones, sus apuntes, sus cosas. Ellos se llaman JUCHAMOLAR e iremos viendo de qué nos quieren hablar. De esta manera hacemos un blog más participativo y más variado. Hoy nos han llevado al mundo de la música. Gracias y larga vida y reflexiones. Lo que nos digan lo guarderemos en le etiqueta "Mis reflexiones".

martes, 1 de noviembre de 2011

HAY QUE ELABORAR EL LUTO Y EL DOLOR



Las pérdidas y el luto pertenecen inexorablemente a la condición humana. Todos estamos sometidos a la férrea ley de la entropía: todo se va desgastando lentamente; el cuerpo se debilita, los años dejan marcas, las enfermedades nos van quitando irrefrenablemente nuestro capital vital. Esa es la ley de la vida que incluye la muerte.

Pero hay también rupturas que quiebran ese fluir natural. Son las pérdidas producidas por eventos traumáticos como la traición del amigo, la pérdida del empleo, la pérdida de la persona amada por el divorcio o por la muerte repentina. La tragedia también es parte de la vida.

Representa un gran desafío personal hacer frente a las pérdidas y alimentar la resiliencia, es decir, el aprendizaje de las crisis. Especialmente dolorosa es la vivencia del luto, pues muestra todo el peso de lo Negativo. El luto posee una exigencia intrínseca: exige ser sufrido, atravesado, y superado positivamente.

Hay muchos estudios especializados sobre el luto. Según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, su vivencia y superación consta de varios pasos.

El primero es el rechazo: ante el hecho paralizante, la persona de un modo natural exclama: «no puede ser», «es mentira». Irrumpe el lloro desconsolado que ninguna palabra puede contener.

El segundo paso es la rabia que se expresa: « ¿por qué justamente conmigo? No es justo lo que ha pasado». Es el momento en que la persona percibe los límites incontrolables de la vida y no quiere reconocerlos. No es raro que se culpe por la pérdida, por no haber hecho o por haber dejado de hacer lo que debía.

El tercer paso se caracteriza por la depresión y el vacío existencial. Nos cerramos en nuestra propia cápsula y nos apiadamos de nosotros mismos. Nos resistimos a rehacernos. Aquí todo cálido abrazo y toda palabra de consuelo, aunque suene convencional, ganan un sentido insospechado. Es el anhelo del alma de oír que hay un sentido y que las estrellas-guía se oscurecieron solamente pero no han desaparecido.

El cuarto es el autofortalecimiento mediante una especie de negociación con el dolor de la pérdida: «no puedo sucumbir ni hundirme totalmente; tengo que aguantar este desgarro hasta criar a mi familia o hasta licenciarme». En medio de la noche oscura se anuncia un punto de luz.

El quinto se presenta como la aceptación resignada y serena del hecho insoslayable. Acabamos incorporando en nuestra trayectoria existencial esa herida que deja cicatrices. Nadie sale del luto igual que entró. La persona madura forzosamente y experimenta que la pérdida no es necesariamente total, sino que trae siempre alguna ganancia existencial.

El luto es una travesía dolorosa, por eso tiene que ser cuidado. Me permito un ejemplo autobiográfico que aclara mejor la necesidad de cuidar el luto. En 1981 perdí a una hermana con la que tenía una afinidad especial. Era la última de las hermanas de los 11 hermanos. Como profesora, una mañana hacia las 10, estando delante de los alumnos, dio un inmenso grito y cayó muerta. Misteriosamente, a los 33 años, la aorta se había roto.

Todos los de la familia, venidos de varias partes del país, quedamos desorientados por el choque fatal. Lloramos copiosas lágrimas. Pasamos dos días viendo fotos y recordando, entristecidos, hechos de la vida de la hermanita querida. Los demás pudieron cuidar del luto y de la pérdida. Yo tuve que partir poco después hacia Chile, donde tenía que dar conferencias a todos los frailes del Cono Sur. Fui con el corazón partido. Cada charla era un ejercicio de autosuperación. De Chile seguí para Italia donde tenía charlas de renovación de la vida religiosa para toda una congregación.

La pérdida de mi querida hermana me atormentaba como un absurdo insoportable. Comencé a desmayarme dos, tres veces por día sin una razón física manifiesta. Me tuvieron que llevar al médico. Le conté el drama que estaba pasando. Él intuyó todo y me dijo: «tú todavía no has enterrado a tu hermana ni has guardado el luto necesario; mientras no cuides tu luto y no la sepultes, no vas a mejorar; algo de ti murió con ella y necesita ser resucitado». Cancelé todos los demás programas. En el silencio y la oración cuidé el luto. A la vuelta, en un restaurante, mientras recordábamos a nuestra hermana querida, mi hermano teólogo Clodovis y yo escribimos en una servilleta de papel lo que luego pusimos en su recordatorio:

«Fueron treinta y tres años, como los de Jesús/Años de mucho trabajo y sufrimiento/pero también de mucho fruto/Claudia cargaba con el dolor de los otros/En su propio corazón, como rescate/Era límpida como la fuente de la montaña/Amable y tierna como la flor del campo/Tejió, punto por punto, y en silencio/Un brocado precioso/Dejó dos pequeños, fuertes y hermosos/Y un marido, orgulloso de ella/Feliz tú, Claudia, pues el Señor al volver /Te encontró de pie, trabajando/Lámpara encendida/Y tú caíste en su regazo/Para el abrazo infinito de la Paz».

Entre sus papeles encontramos esta frase: «Hay siempre un sentido de Dios en todos los eventos humanos: es importante descubrirlo». Hasta hoy seguimos buscando ese sentido que solamente en la fe podemos sospechar.

Leonardo Boff (Teólogo de la liberación y de la lucha de los pobres)



lunes, 31 de octubre de 2011

LA VERDAD QUE QUIERE LA GENTE QUE MIRA AL INFINITO



amanecer


La verdad que condena no es verdad.

La verdad sólo libera.


La verdad que somete no es verdad.

La verdad sólo desata las cadenas.


La verdad que excluye no es verdad.

La verdad sólo reúne.


La verdad que se pone por encima no es verdad.

La verdad sólo sirve.


La verdad que desconoce la verdad de otros no es verdad.

La verdad es sólo reconocimiento.


La verdad que no mira a los ojos a otras verdades no es verdad.

La verdad es sólo acogimiento sin temor.


La verdad que engendra dureza no es verdad.

La verdad es sólo amabilidad y ternura.


La verdad que desune no es verdad.

La verdad sólo unifica.


La verdad que se liga a fórmulas, por escuetas que sean, no es verdad.

La verdad es sólo libre de formas.


Si la verdad se liga a fórmulas,

tiene que condenar, excluir, desunir,

tiene que ponerse por encima,

dar por falsas otras verdades.


La verdad reside en formas, pero no se liga a ellas.


Marià Corbí

domingo, 30 de octubre de 2011

SEGUIR A JESÚS ES SERVIR



El Evangelio de este domingo es de Mateo 23,1-12 y dice así:

“En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo:

- En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.

Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros; pero no están dispuestos a mover un dedo para empujar.

Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencia por la calle y que la gente los llame "maestro".

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro padre, el del cielo.

No os dejéis llamar jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo.

El primero entre vosotros será vuestro servidor.

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.”



Domingo tras domingo el evangelio es para personas valientes y humildes, para personas decididas y confiadas, para personas íntegras. Hoy también.

Una vez más Jesús desenmascara el comportamiento de los que más saben, de los que aparentemente son más cumplidores: cumplid lo que dicen pero no lo que hacen.

Esto es válido también hoy donde sigue habiendo, sin duda, comportamientos fariseicos. Hay quienes en nombre de Cristo y de la Iglesia predican comportamientos inalcanzables, leyes agobiantes que desestabilizan a la persona. No les hagáis casa.

El Evangelio de hoy nos dice que Jesús es el Maestro, es el Padre, es el Jefe. Es la referencia para nuestra vida. Es nuestro guía y es nuestro camino. No nos volvamos locos. Lo que se nos pide es seguirle a Él. Y esto es lo esencial. Cada uno podrá hacerlo según sus capacidades y posibilidades. La nueva evangelización más que en métodos y reglas nuevas consiste en anunciar a Cristo. Y basta.

¿Cómo hay que seguirle? Lo dice también el evangelio: sirviendo. Cuando nos ponemos al servicio de los demás, cuando acompañamos, cuando escuchamos estamos en el camino de Jesús. En cambio cuando exigimos a otros y criticamos sus actos y juzgamos y condenamos, nos estamos apartando del camino de Jesús. Un momento propio para descubrir si vamos en el camino adecuado es en el silencio de la oración: deja que ahí te susurre Él.

Lo dicho, ser cristiano es servir.



Señor,
 Miro mis manos abiertas

y veo en ellas fuerzas.

Miro mi cara sonriente

y veo en ella amistad.
Miro mi corazón,

con los ojos cerrados,

y te veo dentro de mí.
Y es entonces cuando

soy más feliz.


Las fotografías, facilitadas por Lolo y Encarnita, son de la Iglesia de Benazolve.