sábado, 14 de diciembre de 2013

BELLEZA, PRECISIÓN, SUPERVIVENCIA

La belleza en estado puro
La precisión del cazador
La inevitable supervivencia.
Precisoso

viernes, 13 de diciembre de 2013

VIVIR ES REÍRSE

He visto cómo la ciudad se llenaba de hojas. Los árboles tiraban sus vestidos, como si quisieran entrar en meditación. Mientras contemplaba esto me surge esta pregunta: ¿Qué es vivir?

En mis manos había caído un libro curioso e interesante, "Caperucita roja en Manhattan", de la escritora Carmen Martín Gaite. De su protagonista copio y pego esta respuesta que a mí me pareció inteligente:

"Vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el Pato Donald. Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía. Vivir es explicarse y llorar... y vivir es reírse".


Y seguí contemplando el paisaje de otoño. Mi corazón se tranquilizó. Vivir es reírse. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

RECORRER CAMINOS NUEVOS




Acabamos de leer un comentario de José Antonio Pagola que nos explica lo que está buscando el papa Francisco y que no deja de ser lo que hace siglos nos pedía Jesús: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”.  Ahora el papa nos pide que “busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos”. Nos dice que no será fácil. Hemos vivido estos últimos años paralizados por el miedo. A la vez Pagola nos pregunta a nosotros: “¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido capacidad de respuesta?”
Pero lo que más nos gusta es la aclaración que nos hace: no se trata de hacer cambios, que son necesarios, sino que lo más importante es que haya un cambio de actitudes.
Creemos que en los equipos quizá también sea necesario ese cambio de actitudes. Hay muchas cosas demasiado rutinarias y establecidas y que parece difícil salir de ellas. Somos mayores, pero la mente siempre es joven si nos dejamos transformar por el Espíritu. No tengamos miedo.
Abramos las puertas a las novedades sin temor a lo que pasará después. Lo único que hemos de temer es no amar lo suficiente. En los ENS debemos estar más cerca de las nuevas formas de familia que van surgiendo. Cerca de ellas estaremos cerca de Dios, que ama a todos. Un abrazo

Huellas

miércoles, 11 de diciembre de 2013

NECESITO



Necesito
tu presencia, un tú inagotable y encarnado
que llena toda mi existencia,
y tu ausencia, que purifica mis encuentros
de toda fibra posesiva.

Necesito
el saber de ti que da consistencia
a mi persona y mis proyectos,
y el no saber que abre mi vida
a tu novedad y a toda diferencia.

Necesito
el día claro en el que brillan los colores
y se definen los linderos del camino,
y la noche oscura en la que se afinan
mis sentimientos y mis sentidos.

Necesito
la palabra en la que te dices y me digo
sin acabar nunca de decirnos,
y el silencio en el que descansa
mi misterio en tu misterio.

Necesito
el gozo que participa de tu alegría,
última verdad tuya y del mundo,
y el dolor, comunión con tu dolor universal,
origen de la compasión y la ternura.


Benjamín G. Buelta, sj

martes, 10 de diciembre de 2013

ENTENDER LA MUERTE DESDE LA ALEGRÍA


 
Mandela, el hombre de la sonrisa
Ha muerto Nelson Mandela. En la prensa, en la radio y en la TV de estos tres últimos días nos han informado de la vida y milagros de este hombre. Muchos programas se han dedicado en exclusiva a destacar el legado de Mandela.

Yo quiero unirme a quienes están alumbrando y destacando las grandes cualidades de esta persona. Nelson Mandela, Madiba, se dio cuenta que el camino para unir a las personas es el de comprensión, el del amor. Veintiocho años en prisión fue tiempo suficiente para darse cuenta que la revancha solo conduce a una victoria pírrica que ahonda en el dolor. Se dio cuenta de que al odio y a la venganza la mejor manera de combatirla es mediante la unión y el amor. Todos somos hermanos, todos tenemos los mismos derechos, todos somos personas, ¡¡pues, vivamos en paz!! Vayamos de la mano y no a puñetazos, sonriamos unos a otros y no nos gritemos, confiemos unos en otros y no nos peguemos. Esa idea de hermandad es la razón por la que se destaca su gran legado. Un legado de paz, de vivir juntos, de ser todos iguales, blancos y negros. Fuera el apartheid, fuera el racismo, fuera la  xenofobia, fuera el pecado.

Nunca te irás. Mandela
Pero más que eso, que ya todos hemos oído, quiero destacar la forma cómo el pueblo sudafricano está despidiendo a su líder. Con cánticos de alegría, no porque se haya muerto sino por haberlo tenido. Las calles son un río de gente bailando y cantando. Mandela ha sido un gran hombre. Ya no puede desaparecer. Desde el cielo estará siempre con nosotros. A su estilo, con su forma es como lo están haciendo y diciendo. Y me gusta.

Me gusta porque la gente está contenta, canta y baila.

Me gusta, porque la gente está agradecida. ¡Qué gran hombre ha nacido entre nosotros!

Me gusta, porque han entendido que la muerte es vivir de otra manera.  Mandela ya no morirá. Tu testimonio permanecerá por siempre.

Me gusta, porque se ha suprimido las lágrimas por los cánticos. Esto es una fiesta. ¡Vaya lección!

Fiesta, por el gran hombre Mandela
Así me gustaría que todos entendiésemos la muerte. Un paso de una forma de vida a otra forma de vida, a otra dimensión donde ya veremos directamente a Dios.

Esto es lo que he sentido viendo esta programación sobre Mandela y quiero compartirlo con todos. Porque me ha parecido una lección.


H y MN

Las fotografías las hemos tomada de "el país digital". 

lunes, 9 de diciembre de 2013

ADVIENTO: DESEO Y BÚSQUEDA DE DIOS

Un año  más estamos en el tiempo de adviento. Algo grande va a pasar y no podemos recibirlo de cualquier manera.  Es un tiempo de búsqueda, de deseo, de preguntas. Estamos ante el deseo de Dios y la búsqueda de ese mismo Dios.

El hombre siempre se ha preguntado por Dios. Ha tenido ese deseo de Dios. Ha estado ahí ese anhelo, esa mirada, esa pregunta. No siempre se ha identificado con Dios. Pero la pregunta ahí ha estado desde siempre: ¿dónde está Dios?, ¿cómo es Dios?, ¿existe Dios? A nivel personal no tengo dudas de ese Dios del amor. Este tiempo de adviento me recuerda que ya estás en el mundo, que sirven para muy poco los deseos que satisfacen un capricho o algo inmediato, que el deseo de Dios es el de la paz, el de la solidaridad, el de la generosidad. Y estos sí tienen mucho valor. Por eso, te necesito Señor. Ven a mí, Jesús.


Pero no basta el deseo. Por eso  busco, te busco a ti mi Dios.  En puentes, calles, casas, palabras, versos, personas, gestos, besos, abrazos, heridas, conversaciones, miedos; en tormentas y calmas, sueño y vigilia, de día o de noche. Ahí te busco y descubro que por ahí andas. Pero, sigo buscado y llego al silencio, a la meditación, a la contemplación, y ahí te encuentro, te siento, te palpo. Noto tu presencia. Estás dentro de mí. No hay que buscar fuera. Es aquí, en mi corazón, donde te encuentro. Por eso te veo en todos los encuentros, porque cada persona te lleva dentro. Jesús, mi Señor, pellízcame si no te siento. Jesús, mi Dios, tócame si paso y no te veo. Por eso, qué bien este tiempo de adviento. Para que me pellizques, para que me toques.

H y MN

domingo, 8 de diciembre de 2013

MADRE MARÍA

Fiesta de la Inmaculada Concepción
Evangelio de Lucas 1, 26-38

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
         El ángel, entrando en su presencia, dijo:
— Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.
         Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquel.
         El ángel le dijo:
— No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
         Y María dijo al ángel:
— ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
         El ángel le contestó:       
— El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
         Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.
         María contestó:
— Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra

Hoy fijo mi atención en María, la madre de Jesús. Una mujer que puso toda su confianza en Dios, que se entregó a Dios en cuerpo y alma. Desde siempre la devoción de los hombre a María ha sido intensísima, porque es mujer y porque es madre. Y esas dos condiciones le hacer ser sabia en amar. No hay amor más grande que el de una madre. Por eso María nos deslumbra, por eso admiramos a María, por eso la sentimos tan cerca de nosotros, por eso queremos imitarla.

Hoy, en la festividad de la Inmaculada Concepción,  quiero que tu María entres en mi vida, quiero imitar tu desprendimiento, quiero amar como tu amaste. Tuviste dentro de ti al Hijo de Dios, fuiste su madre, le enseñaste a amar. ¡Qué labor tan bella! Hoy María quiero aprender de ti cómo se ama, quiere que el amor dirija mi vida, quiero sentirme hijo tuyo.

Madre María, que viviste para amar
Enséñanos a ser generosos
Que no nos perdamos en el trajín de cada día  
Que no dejemos de ver a los demás.

Madre María, que enseñaste a amar
No nos dejes caer en la apatía
Dinos cómo es amar.

Madre María, que aprendiste de Dios y de tu mismo Hijo
Ayúdanos a integrar el amor en nuestras vidas.


Madre María, te sentimos nuestra Madre.

H y MN