viernes, 5 de abril de 2013

LO PRIMERO LAS PERSONAS Y LAS FAMILIAS




Nos sentimos cercanos a todas personas que sufren los deshaucios

Esta pintada la encontramos en la ciudad de León, Calle Renueva y al presentarla a todos nuestros internautas recogemos nuestra solidaridad y cercanía con los que más sufren en esta crisis.

Como decía otra reciente pintada, los que han creado esta crisis siguen yendo en yate o viviendo en mansiones de lujo. A las víctimas de esta crisis se les quiere negar hasta un hogar para vivir.

Ha tenido que venir un tribunal europeo a decir que el sistema español de deshaucios es inhumano. El Gobierno está estudiando la forma de modificar la ley hipotecaria. Que acierte. Que vele por las familias y las personas. Que el sistema no engulla a las personas.
Deja, amigo bloguero, tu opinión en comentarios.

jueves, 4 de abril de 2013

EL JESUITA


Queridos amigos: Estos día estábamos leyendo un libro de dos periodistas argentinos que escribieron sobre y con el entonces Cardenal y hoy papa Francisco. El libro se titula: “El Jesuita. Conversaciones con el Cardenal Jorge Bergoglio, sj.” Vergara 2010. De Sergio Rubín y Francesca Ambroguetti.

El texto que ponemos arriba nos ha hecho reflexionar. Nos preguntamos a menudo por qué razón la gente se está yendo de nuestra Iglesia.

Él papa nos da la contestación:

La gente se va cuando no se la recibe, cuando no se la reconoce en las pequeñas cosas, cuando no se la va a buscar. Pero también cuando no se la participa de la alegría del mensaje evangélico, de la felicidad de vivir cristianamente. No es un problema sólo de los curas, sino también de los laicos. No es de buen católico estar buscando solamente lo negativo, lo que nos separa. No es eso lo que quiere Jesús. Eso no sólo espanta y mutila el mensaje, sino que implica no asumir las cosas y Cristo asumió todo. Y solamente es redimido lo que se asume. Si uno no asume que en la sociedad hay personas con criterios distintos y, hasta contrarios, a los que uno tiene y no los respetamos, no rezamos por ellos, nunca los vamos a redimir en nuestro corazón. No debemos permitir que las ideologías señoreen la moral.

Es un razonamiento bien claro. Somos demasiado críticos con la sociedad, con lo que sucede y nos olvidamos de transmitir la alegría evangélica. Transmitimos una fe que pesa, en vez de una fe que alivia, que alegra, que libera…

Reconozcamos a todos en nuestro corazón, también a los que piensan distinto que nosotros, o son de otras religiones o agnósticos o ateos. Dios quiere a todos.

Por cierto, tenemos el libro en el ordenador, el que lo quiera que nos lo pida.

Un abrazo

Huellas

miércoles, 3 de abril de 2013

EL SEPULCRO VACÍO: ENCUENTRO CON LA VIDA





KAREN CASTILLO MAYAGOITIA, karencastillom@hotmail.com, MÉXICO. ECLESALIA, 01/04/13.-

“El primer día de la semana” (Jn 20,1), queriendo recomenzar la vida, pero aún en la obscuridad, María experimenta la angustia y se entristece porque se han llevado a su Señor; angustia e incertidumbre que rápidamente expresó a quienes sabía que compartían ese mismo sentimiento porque habían también compartido la experiencia de ser discípulos. María no comprende aún la tumba vacía como signo de la vida; la ausencia del cuerpo como presencia de plenitud. No comprende que no se lo habían llevado, sino que él se había levantado, no para irse, sino para permanecer.

Mantenerse frente al sepulcro es mantener la esperanza, es dejar que broten las lágrimas para que fecunden el corazón y se abra a escuchar su nombre. Ser nombrada es descubrirse a sí misma, descubrir cómo su vida es abrazada por el amor de Jesús; es encuentro y saberse y sentirse habitada por el amor del maestro; es bajar de la cruz y comenzar a ver cómo germina el corazón.

Entonces ella abraza también porque el gozo y la alegría están dentro de sí, pero también abraza porque tuvo sensación de vacío. Jesús le pide que no lo tocara más, pidiendo que no se aferrara, pues ya no era necesario porque la había nombrado, su vida sería, desde entonces, vivida y compartida en plenitud. No tocarle es también el desapego incluso de sí misma para vivir en la certeza que sólo da el amor; certeza que le permite escuchar que haber caminado con el maestro, haberle acompañado en la cruz y que recibir el amor que nace de haber sido nombrada la hacen responsable de transmitir el gozo de ese encuentro de vida.

Un día me preguntaron ¿María Magdalena estaba enamorada de Jesús?, mi respuesta fue: “Por supuesto que estaba enamorada”; cómo no enamorarse de quien le hizo descubrirse a sí misma, de quien la miró con amor, de quien la sanó, quien la nombró y la habitó con el amor más puro y la vida en plenitud. Enamorada como muchos de sus discípulos y seguidores, enamorada como tantas personas lo hemos estado al experimentar en el encuentro con él, la vida, la misericordia, el amor, la dignidad de ser creados a imagen y semejanza, como creaturas amadas.

El encuentro con el resucitado es comprender la resurrección como vida en plenitud y como pertenencia en el amor; ojalá que en esta Pascua podamos experimentar el gozo de la resurrección.

martes, 2 de abril de 2013

NO TENGAIS MIEDO A LA BONDAD





¿Por qué habría de asustarme la bondad?
¿Por aquello que dicen muchos de que ser bueno es ser tomado por tonto?
Tal vez del bueno se aprovechen los malos, los egoístas, los injustos.
Pero prefiero fiarme, y elegir el camino del bien. El camino que me conduce a los otros y a Ti.
Bondad es querer el bien de los otros (Benevolencia);
Bondad es hablar con justicia, con verdad, con empatía, de los otros (Bendición);
es desear la felicidad en los espacios donde esa felicidad es más necesaria, más urgente y más debida (Bienaventuranza).
Aquí están mis manos, mi corazón, mi vida, para ser artífice de la bondad. Hoy, aquí y ahora, en mi casa, con mi familia, en clase, en distintos momentos y lugares..

pastoral sj

lunes, 1 de abril de 2013

¡¡CÓMO HE APRENDIDO DEL DOLOR!!


Te escribo, ahora que estás lejos y lograste espantar los fantasmas de tu alma, para darte las gracias. Cuando el dolor te engullía por dentro y te encontrabas en un tunel negro y sin horizonte, yo decidí estar a tu lado. Fue una decisión personal, querida, deseada, en algunos momentos también dolorosa.

Quise estar contigo porque sabía que la vida te había golpeado con fuerza y que no veías sentido a seguir viviendo.

Recuerdo aquellos ratos jugando a la brisca o aquellas tardes largas y oscuras repasando las fotografías de tu albún familiar.

Junto a ti te escucché gritar hasta cien veces su nombre, su amor ahora lejano e insisible. Te vi maldecir tu mala suerte y tantas cosas sin vivir que os quedaron a los dos. Te escuché que las noches se te hacían insoportables y que no véías otra salida que...., y que tenías frío, mucho frío.

Aprendí de ti. Aprendí que el dolor que no se saca hace daño. Que el duelo que no se elabora nos queda y nos diseca en el instante en que dijimos adios sin querer decir adios. Aprendí a hablar con los que se fueron a no sé dónde. Aprendí a ser humana, inmensamente humana. Por eso, te doy las gracias. ¡Cómo me has ayuadado!  ¡CUANTO ME HAS DADO!.

Cómo me gustaba ir contigo a la habitación que daba a la calle para que esuchases el bullicio de la gente y vieras con tus ojos que fuera había luz, luz..., una luz que te estaba esperando a ti.

Tu dolor, amiga, me ha hecho bien a mi. He aprendido. GRACIAS

domingo, 31 de marzo de 2013

PASCUA: HA RESUCITADO





JUAN 20, 1-9

El primer día de la semana, por la mañana temprano, todavía en tinieblas, fue María Magdalena al sepulcro y vio la losa quitada. Fue entonces corriendo a ver a Simón Pedro y también al otro discípulo, el predilecto de Jesús, y les dijo:

- Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.

Salió entonces Pedro y también el otro discípulo y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo se adelantó, corriendo más de prisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Asomándose vio puestos los lienzos; sin embargo, no entró.

Llegó también Simón Pedro siguiéndolo, entró en el sepulcro y contempló los lienzos puestos, y el sudario, que había cubierto su cabeza, no puesto con los lienzos, sino aparte, envolviendo determinado lugar. Entonces, al fin, entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, vio y creyó.

Es que aún no habían entendido aquel pasaje donde se dice que tenía que resucitar de la muerte

Desconcierto. Es lo primero que provoca en María Magdalena. Y en nosotros. Jesús no está en el sepulcro. Lo han robado. Es la reacción natural, racional, lógica. ¿Dónde está?

Comunicación a los demás. Es lo que hace María. Quiero que los demás lo sepan. Y estos mismos quieren comprobarlo. Acuden al sepulcro y encuentra el sudario y los lienzos, pero no el cuerpo de Jesús. Aturdimiento.

Meditación y Silencio. Hay que preguntarse por lo que acaban de ver. ¿Qué ha pasado? No entienden. Se encuentran con el sepulcro vacío. Esa es la realidad visible. Y dice el evangelio: Es que aún no habían entendido aquel pasaje donde se dice que tenía que resucitar de la muerte.

Ha resucitado. Esta es la realidad a la que llegan porque, tras el silencio, comprenden las palabras de Jesús que les había anunciado su resurrección. No sabían qué era eso de la resurrección, quizás no se lo creían del todo. Pero ahora se encuentran con la verdadera realidad: Jesús ha resucitado. Sigue entre nosotros en otro estado, invisible a la materia, real a la persona entera.

Felicidad. Es la consecuencia de haber descubierto la verdad de la resurrección.

Y esto que hemos visto con Jesús, igualmente nos pasará a cada uno de nosotros. Hemos tenido un nacimiento y tendremos una muerte, pero seremos siempre vida, porque la muerte no es el fin sino el cambio en la forma de ser, en la manera de estar. Es tomar otro estado donde solo es posible la felicidad.



En el trajín de cada día me agoto

Las preocupaciones llenan mi vida

Corro de aquí para allá para hacer y hacer

Pongo toda mi fuerza en que salga bien

La rabia a veces entra en mí

Me quejo de lo mal que van muchas cosas

Protesto si no consigo lo que me propongo

Detesto el mal y no lo entiendo

…/…

Y hoy pienso en la resurrección

En ese vivir eterno en felicidad

Y sonrío y sonrío y sonrío…

Podré estar en él porque ya nací

Ya soy eterno porque Tú me has hecho así

Gracias, Jesús.

sábado, 30 de marzo de 2013

SABADO SANTO: HAY ESPERANZA





Jesús ha desaparecido. Le hemos matado. Molestaba. Criticaba a los que mandaban. Se acercaba a los más débiles. No interesaba a los que mandaban, a los instalados, a los seguros de saber hacer lo que siempre se ha hecho.

¿Y ahora qué? Todo parece vacío. No hay nada. Los que mandaban han triunfado.

Pero, El dijo que resucitaría. ¿Qué es eso? ¿Lo entiendo?

Es vivir. Es seguir amando. ¿Cómo?

Tenemos esperanza. El dijo que viviría. No nos puede fallar. No nos va a fallar.

Hoy sigue habiendo pobres, necesitados, personas que esperan algo de nosotros. Parece que El ya no está, le hemos matado. Pero dijo que resucitaría.

No podemos perder la esperanza.

En este sábado santo tenemos que seguir rezando. Hoy más que nunca. Porque hay que seguir conservando la esperanza. Invitamos a todos los que pasen por el blog que hoy recen por la esperanza. Porque Jesús nos dijo que iba a seguir con nosotros. Aunque no lo entendamos recemos por la esperanza. ¡¡Que nadie falte a la vigilia pascual!! Se hace realidad la esperanza.

H y MN