viernes, 7 de enero de 2011

¡QUÉ PASARÍA SI... PUDIESE CAMBIAR EL MUNDO?

Nos hacemos eco de la siguiente propuesta que hemos tomado de ReligiónenLibertad.com

"¿Qué pasaría si… pudiera cambiar el mundo?


“¿No sientes que al ver la situación del mundo las malas noticias son las que predominan? (…) Hoy queremos invitarte a ver el mundo de forma distinta, y darte cuenta que el mundo no cambiará nunca si los que lo conformamos no lo hacemos primero”.


Con estas palabras inicia una campaña más de Mission Kits, el apostolado web 2.0 de Red Misión.


¿En qué consiste? A través de tarjetas digitales y videos motivacionales pretenden ayudar a los católicos a reflexionar y profundizar en su fe para que tomen acciones en su vida personal y ayuden a más personas.

La campaña de esta ocasión de llama "Si cambio yo, cambia el mundo". ¿De qué se trata? Se trata de “una iniciativa para generar pequeñas acciones en la vida que darán inicio al verdadero cambio. Sencillas obras de misericordia que harán que cada uno de nosotros sea el detonante de una cadena de buenas acciones, no sólo una vez, sino cada vez que se nos presente la oportunidad”.

Nos ha parecido una idea interesante pues con pequeñas acciones, con gestos sencillos..poco a poco..vamos haciendo un mundo más habitable. Pregúntate por la acción que hoy mismo puedes realizar para contribuir a esa mejoría. Ha de ser algo muy concreto y sencillo. ¿No se parace esto mucho a la regla de vida de los equipos?

jueves, 6 de enero de 2011

FIESTA DE LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS

En el Evangelio de hoy se nos habla de tres Magos de Oriente que vienen a arrodillarse ante Jesús. Y esto nos plantea preguntas. ¿Ante quién nos arrodillamos nosotros? ¿qué ponemos a sus pies?

Los magos realmente representan nuestros anhelos más profundos. La estrella quizá sea esa nostalgia que el hombre tiene de Dios. El camino es nuestra vida para llegar a Él. Este camino comporta riesgos, no es fácil descubrir lo divino en lo humano e ir adaptándolo a los nuevos tiempos.

Para adorar a Dios hay que detenerse ante el mundo y mirarlo con amor. Es luchar contra todo lo que destruye a la persona: el desprecio, la marginación, la falta de compromiso, el no querer ponernos al día en los avances de la ciencia, de la ecología, de la teología… Esa será nuestra ofrenda.

Hoy sigue habiendo una estrella que nos llama., la de la esperanza. Hemos de ponernos en camino y, con ilusión, seguirla. El mundo no es tan malo. Dios está en él y está muy cerca, en nuestro interior. Adorémosle. Busquemos a Dios en nuestro tiempo y ahí, en las personas, adorémosle.

Huellas

miércoles, 5 de enero de 2011

CON ESTA EXPLICACIÓN NADIE PODRÁ DECIR QUE NO EXISTEN LOS REYES MAGOS

Para esta noche mágica que llegan los Reyes Magos
Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle, como todos los días, lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

¿Papa?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

-¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca .

- Entonces no lo entiendo. papá.

- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesus nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:

¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.

Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá.. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

Con esta explicación ¿alguien tiene dudas de que los Reyes Magos existen?






martes, 4 de enero de 2011

EPIFANÍA



Con ofrendas y de lejos

tras el fulgor de una estrella

unos magos son guiados

a amaneceres de dicha

nunca jamás contemplados.


Los hombres desde ese instante

van absortos y absorbidos

contemplando su linaje

sin lograr ser percibidos

de lo que encierra el mensaje.


En la ternura de un niño

sin aparente grandeza

se encierra tanto misterio

y de especial sutileza

que ya abarca dos milenios.


El niño Dios nos bendiga

y nos inspire a acertar

el Amor que ÉL nos prodiga

logremos aprovechar

a que su expansión prosiga.

Marisol Mardomingo

lunes, 3 de enero de 2011

UN HOMBRE LLAMA POR TELÉFONO A DIOS Y ESTA ES LA CONVERSACIÓN

la tumba del Humayan, un rey Mughal del siglo XVI India (Andy)
Hombre: Dios?

Dios: Si?

Hombre: Puedo preguntarte algo?

Dios: Por supuesto!

Hombre: qué es para ti un millón de años?

Dios: Un segundo

Hombre: Y un millón de euros?

Dios: un céntimo

Hombre: Dios .... podrías darme un céntimo?

Dios: Espera un segundo

domingo, 2 de enero de 2011

DIOS HA VENIDO -ES JESÚS- Y NO SE HA IDO

Nacimiento Plaza del Ayto León
Del Evangelio de este 2º domingo de Navidad, Juan 1, 1-18, entresacamos unas frases:




“Al principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios…


La Palabra era luz verdadera, que con su venida al mundo ilumina a todo hombre. Estaba en el mundo, pero el mundo, aunque fue hecho por ella, no la reconoció. Vino a los suyos, pero los suyos no la recibieron…


A Dios nadie lo ha visto; el Hijo único, que es Dios y que está en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer…”



La Palabra de Dios hoy nos dice lo siguiente:


- Que Dios siempre existió. Es la Palabra. Aunque nos sea inalcanzable en su totalidad.

- Qué generosidad, la de Dios, que quiso encarnarse, hacerse hombre, para amar más cerca a los hombres. O mejor dicho, para que los hombres, al sentirlo más cerca, fuésemos capaces de amarle más, de tocarle, de ser más nuestro. Por eso quiso ser hombre. Y ese hombre, Jesús, es la razón fundamental de la Navidad.

- Desde entonces, Jesús no se ha ido. Está entre nosotros. En cada uno de nosotros. ¿Lo has visto a lo largo de este día?

- Si no lo has visto abre los ojos o ponte las gafas de verlo y siéntelo. Está en ti. Sí también en ti. Y en quienes te rodean. Prueba a verlo y a tocarlo.

sábado, 1 de enero de 2011

BIENVENIDO DOS MIL ONCE

Quiero volar sin capas, como la gaviota
Bienvenido 2011

Te recibo, libre

Me he desprendido de muchas capas

las que me hacían daño

las inútiles y vacías


Me ofrezco libre

para llenar mi alma

para andar sin equipaje

para reír a carcajadas


Quiero mirar al cielo

Y sentir el mundo cerca

Echar a volar

Para llegar a tiempo


Quiero sentir mi interior

Admirar las capacidades que tengo

Usarlas y gastarlas

Para entregarme cansado


Quiero pedir por la paz

En este primer día del año

Contribuir a ella

Con mis acciones diarias


Quiero sentir a Dios

Quiero achucharme a Él

Quiero quererte, Dios,

Como yo se que me quieres.