
El Evangelio de hoy domingo, día de Santiago Apostol, Mt. 20,20-28, acaba así:
"El que qiera ser importante entre vosotros, sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero, sea vuestro esclavo. De la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido aser servido, sino a servir y dar su vida en rescate de todos".
Hoy tomemos el ejemplo de Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de Juan Evangelista.
Para ser apostol cristiano la receta es muy sencilla: servir, ser el último. Y esta comida tiene unos ingredientes imprescindibles: la humildad y el amor. ¿Te atreves a cocinarla?
Nos han parecido muy acertadas las siguientes palabras del cardenal Henri de Lubac:
"Los mejores cristianos no se encuentran necesariamente ni aun ordinariamente entre los sabios o entre los hábiles, entre los intelectuales ni entre los políticos...Su vida está oculta a los ojos del mundo... Y sin embargo, ellos son los que contribuyen más que todos los demás a que esta tierra no sea un infierno... Les basta vivir con la fe, como la realidad más actual"
La fotografía es de una ermita en el Camino de Santiago