sábado, 8 de septiembre de 2012

CUIDAME, CUIDAME, CUIDAME..






Cuida de mis labios

Cuida de mi risa

Llevame en tus brazos

Llevame sin prisa



No maltrates nunca Mi fragilidad

Pisare la tierra que tu pisas

Pisare la tierra que tu pisas



Cuida de mis manos

Cuida de mis dedos

Dame la caricia

Que descansa en ellos



No maltrates nunca Mi fragilidad

Yo sere la imagen de tu espejo

Yo sere la imagen de tu espejo



Cuida de mis sueños

Cuida de mi vida

Cuida a quien te quiere

Cuida a quien te cuida



No maltrates nunca a mi fragilidad

Yo sere el abrazo que te alivia

Yo sere el abrazo que te alivia



Cuida de mis ojos

Cuida de mi cara

Abre los caminos

Dame las palabras



No maltrates nunca mi fragilidad

Soy la fortaleza de mañana

Soy la fortaleza de mañana



Cuida de mis sueños

Cuida de mi vida

Cuida a quien te quiere

Cuida a quien te cuida



No maltrates nunca a mi fragilidad

Yo sere el abrazo que te alivia

Yo sere el abrazo que te alivia



Pedro Guerra

viernes, 7 de septiembre de 2012

GORRIÓN





Pajaritos del olvido


Hace ya varios siglos

que pájaros ilustres sobrevuelan

los predios de la vasta poesía

La golondrina, el ruiseñor, la alondra,

la calandria, el jilguero, el picaflor,

el cuervo, la oropéndola,

y por supuesto el ave fénix,

han sido convocados por poetas

para poblar sus bosques,

ornamentar sus cielos

y rellenar metáforas.

Yo aquí rompo una lanza

por los discriminados, los que nunca

o pocas veces comparecen,

los pobres pajaritos del olvido

que también están llenos de memoria.

Por eso aquí propongo al gorrión,

para que alguna vez entren al verso,

aunque tan sólo sea, como en esta ocasión,

por la modesta puerta de servicio.

Mario Benedetti

jueves, 6 de septiembre de 2012

CON PRUDENCIA Y CONFIANZA





Hemos estado estos días viendo el claustro de la Universidad de Salamanca y hay una zona donde se encuentran unos relieves en la pared que llaman los siete enigmas. Uno de ellos nos ha hecho pensar.

Se trata de una imagen donde hay una mujer sentada pero con un pie levantado, acompañada de dos figuras simbólicas, la tortuga, imagen de lentitud y las alas, que significan velocidad, junto a una divisa: «Modera tu velocidad sentándote y tu lentitud levantándote». Esta alegoría representa la Prudencia.

Nosotros a veces nos sentimos con muchas fuerzas y queremos que todo el mundo nos siga en eso que se ha dado en llamar “la nueva evangelización”. Nos parece que todo el mundo va muy lento y que no se hace nada. Sería la representación de esa pierna levantada y las alas en las manos.

Pero, como no avanzamos lo que queremos, entonces nos desanimamos y pasamos al extremo contrario. Nos paramos y no queremos hacer nada. Somos esa pierna en reposo o la tortuga en la mano. Es entonces cuando vemos que el lema que pone al final es el correcto. Hay que ser prudentes y moderar la velocidad, sentándonos para orar y preguntar a Jesús qué hacer, y, a la vez, dejar la lentitud, levantándonos para seguir trabajando y poner alas a nuestras ilusiones.

A Jesús también le preocupaba pensar que sus seguidores terminaran un día desalentados al ver que sus esfuerzos por un mundo más humano y dichoso no tuviera el éxito esperado. ¿Olvidarían lo que les había enseñado? Lo más importante es que no olvidemos nunca cómo trabajaba él.

Debemos trabajar con prudencia, realismo, parándonos a preguntar al Espíritu cómo hacerlo y con confianza en Él que nos dijo que nunca nos dejaría solos.

En la Iglesia a veces no sabemos cómo trabajar en este nuevo mundo en el que nos encontramos. Lo que necesitamos es buscar caminos nuevos con prudencia y confianza en Jesús. Nosotros sembremos. Dios recogerá la cosecha.

Huellas

miércoles, 5 de septiembre de 2012

VUELA




No es fácil volar si tenemos las alas mojadas.

No es fácil soñar si tenemos los sueños dormidos.

No es fácil avanzar si no salimos de casa.

No es fácil crear si no nos ponemos al tajo.

No es fácil amar si estamos llenos de miedos.



TU, YO Y LOS DEMAS HEMOS NACIDO PARA VOLAR.

martes, 4 de septiembre de 2012

ENTREVISTA A PIM VAN LOMMEL



EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE (ECM)


"Cuando mueres solo cambias de conciencia".


(Entrevista realizada por Lluís Amiguet a Pim van Lommel, cardiólogo e investigador, en “La Contra” de La Vanguardia, 5 junio 2012).


“Madurar es liberar la conciencia de la edad: he tratado a jóvenes con experiencias después de la muerte más maduros que yo. Mi padre era neurólogo y yo quise ser físico: ahora estudio física cuántica para entender qué sucede tras la muerte. La fe es otro camino a la verdad”.

………

La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. La vida del doctor Van Lommel es una apuesta por la verdad, por muy inexplicable que parezca, más allá del camino trillado de la ortodoxia. Han pasado diez años desde que hablamos, pero al estrechar su mano en el aeropuerto de Amsterdam (viene de conferenciar en Atlanta), me sonríe como a un viejo amigo y experimento una íntima sensación de paz y seguridad. El doctor Van Lommel se ha asomado al otro lado sin dejarse en este el sentido común y lo que ha visto es bueno, aunque, para dominarnos, nos hayan infundido el miedo a verlo. Aceptarlo es aceptarnos y sentirse mejor.

Cuando enseñaba Cardiología en el hospital de Arnheim -800 camas- ya investigaba cómo algunos pacientes, tras infarto y muerte clínica, volvían a vivir.

...


“Hasta que en 1986 leí el testimonio de un estudiante de Medicina, George Ritchie, que resucitó tras nueve minutos de muerte clínica. Me impresionó tanto que empecé a estudiar en profundidad esos casos”.


¿Tantos había?

En 1988 ya tenía doce episodios incuestionables y creé una red de investigación con otros diez hospitales holandeses. Iniciamos un estudio clínico prospectivo de 344 pacientes, que publicó The Lancet (2001).

Causó un impacto mundial.

Tanto que ya le avancé entonces, cuando usted me entrevistó, que, tras 31 años de cardiología, me iba a dedicar en exclusiva a las experiencias cercanas a la muerte (ECM).

¿Qué hemos aprendido desde el 2001?

Tenemos más preguntas, además de la clásica: si la conciencia es un mero producto del cerebro, ¿cómo puede sobrevivir y explicar la experiencia de la muerte?

¿Qué dice la ortodoxia médica?

Que se trata de meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno).

¿Y qué le dice su investigación?

Si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras la muerte tendrían ECM, porque todos la sufren, pero, en cambio, solo el 18% tiene esas experiencias.

¿Qué explican sobre ellas?

Coinciden en hablar de recuerdos, cognición y emociones y mantienen la identidad, un punto crucial, porque el ego es el enlace entre la conciencia y el cuerpo.

¿Luces, voces, su vida en un instante...?

Las han experimentado miles de personas, pero no todos las explican por temor a ser tachados de lunáticos o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad.

¿Todos experimentan lo mismo?

No todos experimentan todo, pero todos citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal.

¿A qué se refiere?

Es la revisión de la vida pasada, pero también la futura y presente: algunos, al volver, anticipan sucesos y reinterpretan los ya pasados, así que suelen cambiar de pareja, de trabajo, de existencia, porque han contemplado su vida en conjunto durante su ECM.

¿Cómo son esas visiones?

Inefables; a menudo el lenguaje carece de términos para explicarlas. Una ECM de tres minutos puede requerir semanas de testimonio en el que no se repite un solo episodio. El tiempo, como le decía, transcurre de un modo único en síntesis con el espacio y una constelación de familiares y afectos.

Por ejemplo.

Un paciente refiere cómo en su ECM había visto a un señor desconocido sonriéndole. Diez años después, su madre agonizante le reveló que él era hijo de una relación extramarital y le mostró una fotografía de su padre biológico, asesinado en un campo de concentración: era aquel señor sonriente.

¿Cómo sabe que esos pacientes clínicamente muertos siguen conscientes?

Lo prueban cientos de casos. En “Conciencia más allá de la vida” explico el de un hombre de 43 años que nos llegó cianótico, frío, sin tensión y con las pupilas dilatadas. La enfermera le extrajo la dentadura postiza y la depositó en un cajón. Resucitó inexplicablemente tras un largo coma y preguntó por sus dientes.

Si estás vivo, resultan muy útiles.

Reconoció, al verla, a la enfermera y le pidió que se los devolviera. Ella nos llamó alarmada y entonces el paciente nos relató en detalle lo que habíamos dicho y hecho cuando llegó muerto a urgencias del hospital.

¿Y usted qué cree?

Nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte solo es un cambio de conciencia, una transición. Solo morimos en una dimensión para pasar a otras.

¿Es una convicción religiosa?

Es física cuántica. Yo no soy creyente. Muchas religiones se han acercado a esa realidad con técnicas de paso entre esas dimensiones, como la meditación o el misticismo.

¿Cómo lo sabe?

Porque estudio casos -me consultan decenas cada día- y las experiencias son recurrentes y concurrentes: confluyen tiempo -pasado, presente y futuro: tienen visiones- y espacio en sensación de unidad.
...

Y esos testimonios de cada día coinciden con los relatos de la mística y las visiones de profetas, gurús y santos desde hace siglos.

¿Todo está conectado?

Ven la luz (los niños me cuentan que un ángel; los ateos hablan de "una energía" y los creyentes, de Dios). Todos se refieren a lo mismo y que en ello se sienten integrados.

¿Por qué la ciencia lo ignora?

Hasta ahora, la mecánica cuántica demuestra que la luz consta de partículas que al mismo tiempo son ondas -creo que nuestra conciencia las retransmite- dependiendo del estado del observador.

La experiencia de lo objetivo, al fin, depende de tu estado subjetivo.

Así que, desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando asumes tu transición sin miedo experimentas un anticipo de esa sensación de plenitud.

lunes, 3 de septiembre de 2012

OJO QUE LLEGARÁ A OCURRIR





Asunto: Aumento en la edad de jubilación.
SE HARÁ REALIDAD....PRONTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

*Había una cola de gente esperando que abrieran el Consultorio medico, cuando en eso llega una viejecita. Pasa por delante de todos, y lógico, la gente reacciona:*

*¡Eh!, saquen a esa vieja, ¡SSSHH!, sáquenla, sáquenla, oye, a la cola".*

*Y la empujan para un lado. Y la vieja otra vez insiste y va hacia delante.*

* "¡Eh!..., vieja descaraaaaaá, a la colaaaaa".*

*Y la vuelven a sacar de la cola y ahí va la vieja nuevamente.....

Y la vuelven a sacar. Dichosa vieja.*

*La viejita se levanta, se les para enfrente y les dice:*


*"M e c a g o e n l a m a d r e d e t o d o s u s t e d e s, *


*¡¡¡coño!!!...*


*Y ahora no empiezo la consulta para que se jodan..."*

domingo, 2 de septiembre de 2012

DEL EVANGELIO... AL CORAZÓN



Es el Domingo XXII del Tiempo Ordinario. El Evangelio de Marcos 7, 1-8.14-15.21-23, dice así:

En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir, sin lavarse las manos).

(Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse ante las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).

Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús:

 ¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?

Él les contestó:

 Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos».

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para ateneros a la tradición de los hombres.

En otra ocasión llamó Jesús a la gente y les dijo:

 Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del corazón del hombre salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.


El Evangelio es pura sabiduría. Es fuente para el comportamiento. Es Palabra de Dos. Y, por tanto, es insustituible. Es ahí, en la fuente misma, donde tenemos que buscar solución a nuestras dudas.

En el evangelio de hoy Jesús hace ver que los comportamientos externos, las normas que los encauzan no es lo esencial. Si queremos llegar al fondo tenemos que mirar a nuestro interior, porque será nuestro corazón la medida que nos guiará.

Hemos de pasar de una religión de normas o de libro a una religión de corazón, de interioridad. Es ahí donde está la felicidad. Las normas nos ayudan, nos guían pero no podemos ahogar el amor por el cumplimiento de la norma.

Por eso, como nos dice Jesús, no es dejar de lavar las manos lo que hace daño al hombre, lo que verdaderamente le aparta de Dios es pasar por la vida mirando sólo su ombligo olvidando a los demás, yendo de bonito para sí.

Es el tiempo del cariño, del encuentro, del estar al lado del otro, es el tiempo de la justicia, de la fraternidad, de la solidaridad porque todo eso es amor, que es lo que nos lleva a la felicidad.

Las fotografías son de la Iglesia de Castrocontrigo